Pero, estando Martín Palermo de por medio, el concepto de normalidadse diluye con mucha facilidad. Con los años, y en la recta final de su carrera, el Loco ha enterrado al futbolista que protagonizaba partidos extrañísimos, en los que alternaba grandes jugadas ofensivas con clarísimas oportunidades de gol desperdiciadas de una manera absurda. Hoy, el 9de Boca es mejor futbolista que el que probó fortuna en Europa años atrás, por contradictorio o difícil de creer que pueda parecer. No había aparecido demasiado en este campeonato, es cierto. Pero ayer ha protagonizado el regreso a las primeras planas de la mejor de las maneras posibles. Con un gol que solo él puede marcar. Con un gol que le aproxima cada vez más a ser un personaje crucial en la historia del fútbol argentino. Con un gol que solo puede ser obra de quien ha sido tocado por la varita mágica y cuenta con la fortuna de su lado. Con un gol fuera de lo normal.
“Si sigo confiando, me van a hacer el monumento al idiota”, sentenciaba Ángel Cappa antes del inicio del actual Torneo Apertura al ver que -pese a las promesas de los dirigentes de Huracán- el primer equipo del Globo iba quedando desmantelado, luego de una gran campaña durante el primer semestre de 2009 y la obtención del subcampeonato en el Clausura. Lo gestado por el cuerpo técnico del club de Parque de los Patricios en el primer semestre del año fue -sin dudas- merecedor de todos los reconocimientos posibles y del más reluciente de los monumentos en el sector más noble del Tomás Adolfo Ducó.
El domingo el bahiense regresó con su equipo al estadio José Amalfitani, donde hace poco se ahogó el grito de campeón del colectivo quemero. Los fantasmas de esa final perdida ante Vélez volvieron a sentarse en la Platea Norte de la cancha mundialista del barrio de Liniers para incendiar el ánimo del entrenador de Huracán, quien -de una manera preocupante y, lamentablemente, cada vez más frecuente- volvió a perder los papeles y a dejar en suspenso todo lo que ha volcado a lo largo de su prolongada carrera en los terrenos de juego, en las páginas de la prensa escrita, y en los micrófonos de emisoras de radio del continente americano y España.
Este Cappa reaccionario, irracional y -creo que es lo peor de todo- incapaz de reconocer sus propias carencias y errores empequeñece al fenomenal analista del que gocé a lo largo de varios años como oyente de radio. Tanto, que en algún punto de mi conciencia como consumidor de fútbol me siento profundamente estafado.
Pese al rimbombante anuncio efectuado tanto por Julio Grondona y los dirigentes del fútbol como por los funcionarios de la administración Kirchner, los partidos de esta jornada inaugural no han sido transmitidos en su totalidad y en exclusiva por el estatal Canal 7, y tampoco la señal en abierto y gratuita ha llegado a todos los rincones del país.
Con muchas más urgencias. Racing e Independiente también han liberado y han incorporado a muchos jugadores con la esperanza de -tras varias temporadas-poder tener un papel digno en la primera división argentina. Como viene sucediendo en las últimas temporadas, lo que el destino deparará para ambos clubes es un auténtico misterio.