febrero 15, 2010 Estados Unidos, México, Mundial 2010
Hace unos días, mientras escuchaba una tertulia sobre fútbol en una cadena de radio de España, noté el grado de sorpresa de uno de los participantes de la misma, quien no se terminaba de creer que, luego de los sudafricanos, los aficionados estadounidenses sean quienes ya han adquirido el mayor número de entradas para el próximo Mundial. La conversación tomó la avenida del tópico. Y se reseñó -por enésima vez- que los yankees no son futboleros, y que probablemente las cifras entregadas por el comité organizador de la Copa del Mundo no fueran correctas.
Nuevamente, el prejuicio y la falta de información consiguen imponerse. Si se lo mira con mayor detenimiento, el fútbol de selecciones en Estados Unidos es mucho más rico y diverso de lo que en primera instancia uno puede suponer.

