Este comercial puede resultarle familiar a muchos. Se ha grabado, con distintos protagonistas, en diferentes regiones del planeta (Juan Román Riquelme lo ha hecho para el mercado argentino). Aquí, Andrés Guardado transpira para que el seguidor de la selección mexicana se divierta durante 30 segundos.
En la previa al Mundial del año 2002, la selección argentina aparecía como una de las claras favoritas a coronarse como la ganadora del certamen organizado por Japón y Corea del Sur. Bajo la conducción técnica de Marcelo Bielsa, la Albiceleste había sido el mejor equipo de la clasificación sudamericana, y deslumbró en cada amistoso que le había tocado jugar en Europa.
A pocas horas de que la Jabulani comience a rodar oficialmente en Sudáfrica, los protagonistas del Mundial apuran los últimos ratos de tranquilidad en sus lugares de concentración. La expresión matar el tiempo no me gusta. Me parece injusta con la importancia que el ocio tiene de puertas adentro de un grupo sometido a máxima presión, como es una selección. Profesionalidad y compromiso al margen, los futbolistas -de momento dentro de las normas que pautan los cuerpos técnicos- maximizan el tiempo libre antes de que se enciendan los focos del escenario planetario. (más…)
La selección argentina lleva casi una semana en suelo sudafricano. Junto a Brasil y Australia, ha sido de las primeras en iniciar la aclimatación en la tierra de la Copa del Mundo. Aislados tras la valla de seguridad del campus de la Universidad de Pretoria, los jugadores de Diego Maradona ensayan las distintas variantes de la fórmula del éxito. Al otro lado de la barrera, actuando la ilusión propia de nenes frente a las repisas de una juguetería, están los barras bravas, el equipaje pesado de la Albiceleste.