La Copa Sudamericana acaba de abrir el libro de firmas para los equipos que disputarán los cuartos de final. Allí figura la rúbrica de River Plate de Montevideo, a quien nadie esperaba encontrar con vida a estas alturas de la competencia. Y las de los dos equipos cariocas que luchan por no caer a la Série B de Brasil, Botafogo y Fluminense. Además de la del Cerro Porteño de Asunción, que pasó con lo justo a la ronda de los ocho mejores equipos de certamen. También está el Vélez de las definiciones agónicas. El San Lorenzo que funciona mejor en Sudamérica que en Argentina. Junto con ellos está el sólido equipo de la Universidad de Chile. Cierra la lista, con autoridad, el temible equipo de Liga de Quito, que parece dispuesto a seguir haciendo historia dentro de las competiciones internacionales.
Ni el vídeo de Gladiator, ni cartulinas con frases motivadoras pegadas en las paredes del vestuario, ni mandangas. Esta es una charla técnica como Dios manda. Ya dentro del terreno de juego, con el rival esperando que termine, y con los narradores rezongando por la perorata.
El defensor del tiki-tiki (o el fútbol que le gusta la gente, al otro lado del Río de la Plata) en Uruguay es Juan Ramón Carrasco, ex futbolista y hoy entrenador de los Darsenerosdel Club Atlético River Platede Montevideo. El Pita apela al romanticismo para convencer a sus futbolistas de que pueden sobreponerse a los que -en teoría- son rivales superiores. En este caso fue el Nacional -que llegaba como líder del Apertura uruguayo este fin de semana-, y pocos días atrás había sido el Vitória de Brasil por la Copa Sudamericana. ¿Habrá inaugurado Juan Ramón Carrasco una nueva dimensión en el campo de la motivación de los equipos profesionales de fútbol?
Tarde de nervios la del próximo sábado en Montevideo. Mediodía de calor, de almorzar lo justo en casa con un permanente nudo en el estómago. O de apurar un chivito y la Pilsende rigor en La Pasiva en esas previas casi litúrgicas que se mantienen con los amigos que uno hace en la popular. Víspera de insomnio, de no conseguir conciliar el sueño. De madrugar y de buscar los suplementos deportivos en el periódico que uno compra o en el que espía cuando está en manos del vecino.
La tarde futbolera del 7 de Febrero en Uruguay será de esas difíciles de olvidar. Quedará en la historia por -tal vez- ser un caso único en el mundo. Este sábado, cuando ya hemos consumido el primer mes de 2009, la máxima categoría uruguaya jugará la última jornada del Torneo Apertura 2008. La tensión, las ganas, las broncas, los jugadores, los entrenadores y sus planteamientos tácticos han tenido que contenerse durante algo más de un mes y medio, luego de que se suspendiera la fecha 15 (la última) del campeonato anterior.