Los medios de comunicación de Argentina, el país en el que el Fútbol Para Todos pretende hacer desaparecer el concepto del pay-per-view para que Aperturas y Clausuras lleguen de manera gratuita de Ushuaia a La Quiaca, dan la espalda al fútbol latinoamericano en general, y a la liga más importante de la región en particular. Más allá de la cobertura que Fox Sports hace de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, el televidente medio argentino se ve forzado a pasar de largo con respecto a lo que ocurre en los campeonatos de los países vecinos. A la más que aceptable oferta de fútbol europeo que llega al aficionado argentino (con una importante difusión de torneos como los de España, Italia e Inglaterra de manera más destacada, además de la Champions League y la Europa League) se contrapone un menú muy flaco de partidos originados en el continente americano.
La nostalgia. Los años que comienzan a pesar. La bonanza económica que se vive a nivel macro en algunos puntos de América Latina. Todos han sido factores que han propiciado el regreso a Sudamérica de algunas figuras que destacaron en Europa en los últimos años. Este aporte -bastante masivo, como por ejemplo ha ocurrido en el fútbol de Brasil- ha instalado el debate sobre los jugadores de la categoría 30+ (o circa la treintena) en todo el continente. Los que nunca se han marchado. Quienes han hecho una larga carrera en el Primer Mundo antes de retornar a sus países. Y esos que prometían mucho, tuvieron un breve o intrascendente paso por alguna liga de categoría, y vuelven a ser relevantes en el panorama latinoamericano. Los tres ejemplos a examen en esta entrada.
El Imperio del Amor -así ha bautizado la afición rubro-negraa la conjunción goleadora de Adriano y Vagner Love- ha tirado de casta y ha cerrado un partido que quedará en la memoria de ambas hinchadas. Una sobresaliente actuación de el Emperador que deja al equipo entrenado por Andrade en lo más alto del campeonato regional de Río de Janeiro.
Tras cinco temporadas consecutivas de hegemonía paulista -en las que dominaron el Santos, el Corinthians y, fundamentalmente, el Sâo Paulo- los Rubro-Negroshan ganado un Brasileirâoque ha premiado su constancia, que ha castigado la desidia o la falta de acierto del Sampay del Palmeiras, los dos equipos mejor armados para coronarse en este 2009.
En inferioridad de condiciones económicas con respecto a sus máximos rivales en esta liga, endeudado, en medio de una interna política voraz, y con un entrenador y un plantel que han sido menospreciados hasta hace poco más de un mes, el Flamengo ha conseguido darse una oportunidad de oro para intentar equiparar en el terreno de juego -de manera estable, prolongada- a la jerarquía que la mera mención de su nombre genera.