Desde Seattle hasta Buenos Aires, esta es la guía de lo que no deberías perder de vista entre hoy y el domingo si eres un verdadero seguidor del fútbol en el continente americano.
Seguramente no va a ganar el Brasileirâo. Faltan apenas ocho jornadas para que la liga más importante de Sudamérica llegue a su parada final, y creo que al Flamengo no le alcanzará para luchar por el título de campeón en la Série A. Pero sí que le ha alcanzado para colocarse -pese a que pocos lo considerábamos como probable no hace demasiado- en las puertas de la clasificación a la Copa Libertadores 2010, algo que el Fla necesita para volver a instalarse dentro de la élite sudamericana.
Si el equipo carioca lo consigue, se lo deberá en gran medida a las grandes actuaciones de Adriano y Dejan Petkovic, el binomio más excitante de la primera división brasileña por estas horas.
La paradinhaha entrado en el corredor de la muerte esta tardeRio de Janeiro. El Comité Ejectutivo de la FIFA se reunió hoy en la capital carioca y el pope del organismo mundial, Joseph Blatter, aseguró que espera que para el mes de Noviembre esta jugada desaparezca de las competiciones oficiales, una vez que la International Board le aseste la estocada final.
Con 24 jornadas disputadas, el Brasileirâo -la liga más potente de Sudamérica-, ya ha comenzado a desandar su segunda mitad. Año tras año, la Série Aha ganado en prestigio y trascendencia a nivel internacional, relegando otras competiciones de la región -como la primera división argentina- a un segundo escalón. Tan cierto como esto es que temporada tras temporada los equipos de Rio de Janeiro han ido perdiendo importancia y peso dentro de este campeonato. La fotografía no podría ser más preocupante para los cuatro equipos históricos de la Cidade Maravilhosa, al punto de que el único que de momento salva la ropa es un Flamengo instalado ahora en la mitad de la tabla y que -de la mano de las genialidades que está comenzando a mostrar Adriano- espera poder llegar a las últimas jornadas con posibilidades de luchar por una plaza en la Copa Libertadores 2010.