agosto 6, 2008 Federaciones
Llegamos a la última escala de este análisis previo de los equipos americanos que participarán del certamen masculino de fútbol de los Juegos Olímpicos de Beijing: la selección de los Estados Unidos.
Si hay un país -junto con China y Rusia, como heredera de la URSS- que a lo largo del siglo XX y lo poco que llevamos del XXI ha dejado su impronta y sello en cada edición de los Juegos Olímpicos, ese es Estados Unidos. Más allá de las modas y el mercadeo que cada cuatro años se desata en todo el mundo a propósito de una ineludible cita deportiva como la que está a punto de comenzar, el público americano es un auténtico cultor del espíritu olímpico. Allí existe una permanente y enorme legión de seguidores del “Track & Field” (el atletismo) y de la natación, por ejemplo. Obviamente, el “Dream Team” de la NBA también genera enormes expectativas al norte del Río Grande y, en general, se espera que la delegación de las barras y las estrellas tenga -como siempre- una participación destacadísima en todas las especialidades en juego en Beijing 2008.
Pero… y el fútbol? Hasta hace unos años (cuatro o cinco, no mucho más) el soccer era considerado allí una especialidad femenina. Desde hace muchos años el fútbol es el deporte que una gran cantidad de niñas y adolescentes eligen en sus colegios primarios e institutos secundarios como actividad física. Ahora que New York se ha puesto de moda para el turista español, cualquiera que se acerque al Central Park verá a docenas de equipos de fútbol femenino entrenando en las diversas canchas que allí existen.
La enorme masa de jugadoras de fútbol que tiene Estados Unidos ha convertido al país en una auténtica potencia en el campo femenino. Ya han sido dos veces campeonas del mundo en los torneos de la FIFA, y han obtenido dos medallas doradas en los Juegos Olímpicos. En Beijing 2008 no han comenzado con el pie derecho, ya que acaban de perder por 2-0 ante Noruega, pero no me sorprendería que las chicas americanas queden entre las mejores del torneo.
Proporcionalmente hablando, el fútbol masculino en los Estados Unidos hasta ahora ha sido mucho menos potente que el femenino, aunque eso -de a poco, y con la ayuda de la MLS- está comenzando a cambiar. El soccer masculino ya no es el deporte de descarte de aquellos que no dan la talla para el fútbol americano, el béisbol, el baloncesto o el hockey. Por suerte, tampoco es el deporte exclusivo de los jovenes latinos, ni de los hijos de inmigrantes. A una velocidad asombrosa, el fútbol se va normalizando como un deporte de consumo masivo, y sobre el que el común de la gente comienza a tener cada vez más control y conocimiento.
La selección americana llega a Beijing 2008 con un buen equipo, entrenado por el polaco Peter Novak (el ayudante de Bob Bradley en la selección absoluta, y uno de los pioneros de la MLS).
Estados Unidos presenta en los Juegos Olímpicos un equipo con jugadores bastante interesantes: en la portería, Brad Guzan, ex portero del Chivas USA y actual jugador del Aston Villa de la Premier. Quizás me equivoque, pero puede convertirse en una de las estrellas de la cita de Beijing. Es un arquero de gran calidad, y bastante espectacular en sus paradas. Además, es uno de los 3 jugadores americanos que superan los 23 años en este equipo olímpico.

Otro jugador a tener en cuenta es el defensa Michael Orozco, nacido en California, pero hijo de mexicanos. Orozco juega en el San Luis de México, donde es habitual titular en la última línea de los Guerreros.
En la mitad del terreno de juego encontramos a un volante de calidad superior: Michael Bradley (hijo del entrenador de la selección mayor), jugador del Herenveen de Holanda. Es, sin dudas, uno de los futbolistas americanos de mayor proyección y de quien oiremos hablar durante muchos años.
Los americanos tienen otro volante que, según quienes siguen de cerca la MLS, también es un jugador a tener en cuenta: Dax McCarty, del FC Dallas. En el mismo sector del terreno de juego podemos destacar a Maurice Edu, del Toronto, que aúna potencia física y buen toque, y a Sacha Kljestan, que brilla en el Chivas USA.
Nació en Brasil, es hijo de austríacos, pero juega en la selección estadounidense: es Benny Feilhaber, volante creativo del Derby County inglés. Sin dudas, otro jugador interesante en la selección de Novak.
Freddy Adu, tiene apenas 19 años, ya ha dado el salto a Europa pasando del Real Salt Lake al Benfica de Portugal, y esta próxima temporada jugará cedido en el Mónaco de la liga francesa. Toda una carrera profesional a una corta edad. Se esperan muchísimas cosas del atacante nacido en Ghana, y creo que -de a poco- irá confirmando todo lo bueno que deja entrever, pese a sus recurrentes “lagunas” futbolísticas.
A Jozy Altidore podremos seguirle de cerca en muy poco tiempo, cuando se incorpora a la plantilla del Recreativo de Huelva, tras ser cedido por el Villarreal (que, a su vez, compró la ficha del jugador al New York Red Bulls). Altidore es un delantero de área tremendamente potente y con noción del juego. En mi opinión tiene muchísimo fútbol en sus pies. Es un goleador nato, un killer que sorprenderá -espero- a más de uno en la liga española, si logra aclimatarse rápidamente (cambiar Nueva York por Huelva no es fácil… es un contraste muy notable en un tiempo demasiado corto. El “Recre” tendrá que trabajar mucho con Altidore en ese aspecto, creo).
Otro veterano del equipo es Brian McBride, un atacante que ha pasado por el fútbol europeo, y que ha regresado a la MLS para jugar con el Chicago Fire. Seguramente será tituar indiscutido en este torneo olímpico.
Estados Unidos juega dentro del Grupo B en el certamen de fútbol de Beijing, y este es su fixture para la primera ronda:
Debuta el jueves 7 de Agosto en Tanjin, ante Japón.
El día 10, en la misma ciudad, su rival será la selección de Holanda.
Y el día 13, en Beijing, su rival será Nigeria.


