Acaba de ser confirmado por la CONMEBOL. Luego de la Copa América de 2015 -organizada por Chile- Estados Unidos albergará en 2016 una edición especial y extraordinaria del certamen de selecciones, en conmemoración del centenario de la competición. El torneo, que por primera vez se disputará fuera del ámbito de aplicación de la CSF, contará con la participación de los diez equipos nacionales sudamericanos más seis conjuntos de la región CONCACAF.
Estados Unidos (país sede) y México (invitado habitual) estarán acompañados por otras cuatro selecciones del Caribe, América Central o Norteamérica, que clasificarán a la Copa América Centenario de acuerdo con su actuación en la Copa Oro (el torneo de selecciones de la zona CONCACAF) del año 2015.
En momentos en los que la fusión de ambas confederaciones parece imposible, la celebración de una competición conjunta -con una cantidad considerable de selecciones de todo el continente- es recibida con satisfacción en distintos puntos de América. Todos tienen algo que ganar con este formato que se pondrá a prueba en cuatro años.
El fútbol de Sudamérica tiene la oportunidad de acceder al mercado de Estados Unidos, en permanentemente crecimiento, siempre ávido, dispuesto a generar un gran negocio alrededor de su nuevo deporte favorito. Para México representa la oportunidad de poder salir del corset de CONCACAF con opciones serias de ganar una competición que desea, jugando prácticamente en casa. En el caso de Estados Unidos y el resto de los equipos de la región el interés/beneficio estará dado por el roce competitivo contra equipos que, en líneas generales, son superiores.
¿Por qué en Estados Unidos? Seguramente porque es la sede que presenta un modelo comercial más provechoso para CONMEBOL y CONCACAF. Porque es el anfitrión habitual de la Copa Oro y es un país acostumbrado a realizar este tipo de competiciones de manera regular. Y porque cuenta con una serie de estadios de primer orden, algunos de ellos de última generación.
Ya sea tomando en cuenta la lista de escenarios que Estados Unidos presentó en su candidatura para organizar el Mundial de 2022, o simplemente considerando las canchas con mayor afluencia de público en la Major League Soccer es fácil imaginar que la Copa América Centenario estará en algunas de las ciudades más futboleras de esta parte del planeta.
Lugares como Los Angeles, Seattle, Kansas City, Dallas, Boston, New York, Chicago, Salt Lake City, Washington D.C., e incluso Miami y Atlanta (sin equipos en la MLS) parecen a cuatro años de distancia como candidatas potentes y viables para contener a la Copa América que -por primera vez en su historia- dará cabal sentido a su nombre.






