Ronaldinho volvió a dar cátedra. Horas después del fallecimiento de su padastro Vanderlei, y mientras su madre atraviesa por un delicado momento de salud, R49 jugó uno de los mejores partidos de su carrera. El césped del estadio Independência fue testigo del retorno -muy probablemente fugaz- del jugador gaúcho a su mejor nivel.
Atlético Mineiro goleó el sábado por 6-0 al Figueirense. A diez jornadas de la finalización de la liga se mantiene en la segunda posición del Brasileirão, a la caza del líder Fluminense. Tres de esos tantos fueron obra de Ronaldinho Gaúcho, que dio asistencias perfectas para la obtención de otros dos. A lo largo de todo el encuentro el gran futbolista que deslumbró al planeta con la camiseta del FC Barcelona pareció resurgir tras varias temporadas de abandono profesional. Fue su modo de homenajear a una persona fundamental en su vida. Cargado de dolor, uno de los mejores jugadores de los últimos tiempos regresó… al menos por 90 minutos.
Del brutal repertorio mostrado por Ronaldinho este fin de semana, el segundo gol fue tal vez la máxima muestra de genialidad, picardía y velocidad mental del ex Balón de Oro.






