David Trezeguet se confiesa hincha de River, y hay que creerle. Pasó su niñez y adolescencia admirando a los héroes de la banda roja, y debutó como futbolista en Platense, un equipo radicado prácticamente en el patio trasero del Monumental. Su doble condición de francés y argentino le abrió rápidamente las puertas del fútbol europeo, y el hincha promedio albiceleste no supo nada de él hasta que el mundo comenzó a hablar del letal delantero de -por ese entonces- el Monaco y la selección francesa. El tiempo, la distancia, las ofertas imposibles de rechazar de clubes de primera línea en el Viejo Continente… Todo eso atentó contra el deseo del Rey David, tan fanático del Millonario como las decenas de miles de plebeyos que van a llenar las tribunas del estadio del barrio de Núñez este domingo. La cita postergada de David Trezeguet y su primer Superclásico frente a Boca.
El campeón del mundo con Francia en 1998 fue presentado por River en enero de este año, luego de romper su vínculo con el Baniyas de Emiratos Árabes Unidos, con el que apenas pudo disputar dos encuentros. Los antecedentes no eran los mejores. Mucho se habló en Buenos Aires sobre una lesión crónica en una de sus rodillas, que prácticamente lo mantuvo inactivo en el Golfo. Pero su rápida adaptación al plantel que ya había jugado medio torneo de la segunda división bajo el mando de Matías Almeyda hizo que esos temores se disiparan. En apenas un semestre Trezegol se ganó un lugar destacado en las preferencias de la hinchada del equipo de toda su vida. El club y el plantel también le concedieron un lugar destacado, articulando el equipo de River a su alrededor… Hasta finalmente desprenderse de dos elementos vitales en el regreso a la máxima categoría: Fernando Cavenaghi y Chori Domínguez.
Desde el ansiado retorno a la máxima categoría la performance de Trezeguet no se acerca a lo que todos, seguramente él también, aguardaban. A sus 35 años el físico del goleador acusa recibo de temporadas y temporadas de competición al máximo nivel. Sus apariciones con la camiseta blanca y roja cada vez son más esporádicas y menos productivas. La tendinitis rotuliana en su rodilla derecha se hace sentir cada vez más, al punto de hacer aconsejable una operación quirúrgica de manera urgente.
Prácticamente sin haber entrenado en toda la semana -el futbolista estuvo en Francia entre el lunes y el miércoles, presente en audiencias judiciales vinculadas al divorcio de su esposa- Almeyda garantizó al atacante y capitán un puesto entre los titulares de River para el partido más esperado del año, el clásico ante Boca. Un encuentro que bien podría significar el último de David Trezeguet como efectivo de la Banda, y -tal vez- su despedida como jugador.
De acuerdo con la información que llega desde Argentina, Trezeguet será operado el próximo martes para intentar solucionar su crónica lesión. Se da por descontado que no podrá regresar a jugar con River en lo que resta de 2012. Y, pocos días atrás, el goleador advirtió que en diciembre deberá tomar una decisión importante con respecto a su continuidad en el club porteño. La separación de su esposa lo mantiene alejado de sus hijos, que residen con su madre en la Costa Azul. El resto de su familia más próxima también vive en Francia. Y, por sus actitudes y declaraciones, parece claro que el veterano futbolista tiene decidido regresar a Europa para estar más cerca de los suyos. Las informaciones que hablan de posibles negociaciones entre el entorno del Faraón con el Palermo y el Monaco consolidan esa sensación de despedida.
David Trezeguet hizo viajar a toda su familia a Buenos Aires para que estén presentes en el clásico frente a Boca. Seguramente no es el partido más trascendente de su vida como profesional, pero seguramente toca profundamente su fibra como hincha. El Rey David se apresta a salir del fútbol argentino por la puerta grande. Dándose el gusto que apenas un puñado de aficionados consiguió en el largo historial de enfrentamientos entre River y el equipo xeneize.






