Cuatro en cuartos

Faltan apenas unas horas para que comiencen a dirimirse los cuartos de final del Mundial. Ni en la mejor de las proyecciones y cálculos esperaba encontrar a cuatro representantes del continente americano en una instancia como esta. El poder de adaptación, la maña, la competitividad y la agresividad deportiva de los futbolistas sudamericanos han obrado el milagro. La desidia, la inexperiencia y el exceso de confianza de algunos de sus rivales han ayudado, es verdad. También los errores arbitrales, por qué negarlo. Cuatro selecciones latinoamericanas que empujan su sueño de gloria. Antes de que las victorias y las derrotas empañen nuestra capacidad de análisis, un repaso a lo que hasta ahora han dado de sí los ochos representantes de esta parte del Mundo en Sudáfrica.

¿Puede estar conforme la CONCACAF con la actuación de sus tres representantes en este Mundial? De Honduras no cabía esperar demasiado, creo. Las lesiones de algunos de los principales integrantes del plantel, y algunas ausencias que jamás se justificaron de manera adecuada y definitiva, terminaron por penalizar al representativo centroamericano. Los jugadores catrachos que actúan en Europa no alcanzaron a destacar en sus encuentros frente a Chile, España y Suiza. En saldo positivo -y, vale decirlo, sorpresivo- merece la pena resaltar la actuación del arquero Noel Valladares, quien llegaba a Sudáfrica precedido por comentarios que hablaban de su falta de fiabilidad, y que terminó demostrando que es un jugador bastante interesante. Con la más que probable salida del entrenador colombiano Reinaldo Rueda -probablemente sea contratado por la federación peruana- queda la sensación de que la selección hondureña no sabrá capitalizar la experiencia acumulada en este proceso de cara a la clasificación para la Copa del Mundo del año 2014.

Al fútbol de Estados Unidos le ha quedado un sabor agridulce en la boca. Contra todo pronóstico, el conjunto de las Barras y las Estrellas finalizó en la primera plaza del Grupo C. El empate obtenido en la jornada inicial ante Inglaterra y, especialmente, la victoria agónica frente a Argelia, inflamó los corazones de la grey futbolera en el gigante norteamericano. Por eso resultó tan frustrante la caída en octavos de final frente a Ghana. Aún hoy el presidente de la US Soccer, Sunil Gulati, habla de una tremenda oportunidad desperdiciada por el equipo de Bob Bradley de cara al público estadounidense. Al mismo tiempo que la figura de Landon Donovan se consolida y agiganta dentro del panorama deportivo de su país, la del seleccionador es cuestionada por muchos, especialmente dentro de la federación. Pese a la evidente evolución y consolidación que el equipo ha tenido en estos últimos cuatro años, Gulati parece estar a favor de la idea de cambiar de timonel, con la intención de dar con el gurú que lleve al cuadro yankee a tener opciones de luchar por el título mundial.

En esa búsqueda, pero de manera muy poco sistemática, vuelve a encontrarse México. Sudáfrica 2010 ha sido un déjà vu para el Tri. Ganó un partido, empató otro y perdió otro. Igual que en la primera rueda de Alemania 2006. Y, también como ocurrió hace cuatro años, fue apeado en los octavos de final por Argentina. Javier Aguirre -que rescató al equipo de una participación fallida en la eliminatoria de la CONCACAF- contó con todo lo que requirió en esta cruzada mundialista. Pudo concentrar a los jugadores del ámbito local  dos meses antes del inicio de torneo. Contó con la posibilidad de hacer una gira previa en la que se enfrentó a rivales importantes en Europa, como nunca antes pasó con un equipo mexicano. Y, sin embargo, el resultado final terminó siendo el mismo de otras veces. El deseado quinto partido en una Copa del Mundo sigue quedando lejos del representativo de la FEMEXFUT. En signo negativo, las decisiones difíciles de comprender de parte del Vasco Aguirre, como la suplencia de Guillermo Ochoa y Javier Hernández. En fase positiva, la aparición a nivel internacional de jugadores jóvenes de gran nivel, como Pablo Barrera, el propio Chicharito, o Efraín Juárez, además de otros jugadores más reconocidos, como Giovani Dos Santos, Carlos Vela o Andrés Guardado. Ese es el saldo de una selección mexicana que parece que está a punto de hacer reset y nombrar un nuevo entrenador.

Las selecciones sudamericanas han demostrado un notable nivel de competitividad. Cuando solo quedan ocho equipos con vida, la mitad de ellos representan a la CONMEBOL. Con estos números en la mano cuesta entender por qué la FIFA se empecina en recortar el cupo a los equipos de esa confederación, teniendo en cuenta -además- que el próximo Mundial se realizará en Brasil.

De los cinco representantes sudamericanos, solo Chile ha quedado fuera de los cuartos de final. La Roja austral, pese a todo, ha hecho un buen papel. No resultó beneficiada por el sorteo inicial, su suerte quedó prácticamente sellada con la sorpresiva victoria de Suiza frente a España. La selección andina tenía poco menos que una misión imposible en su partido de octavos de final ante Brasil, que terminó superándolo de una manera bastante cómoda. El equipo chileno mostró cosas muy interesantes, y son especialmente destacables las actuaciones de sus dos extremos, Jean Beausejour y Alexis Sánchez. También es justo decir que le faltó definición, y por eso probablemente haya quedado en la fatídica segunda plaza del Grupo H. Este Chile, que pasó de ser el último clasificado en la eliminatoria sudamericana previa al Mundial 2006 a conventirse en el segundo del proceso pravio al 2010, es obra de Marcelo Bielsa. El entrenador argentino analiza las ofertas que tiene ahora mismo sobre la mesa. Es posible que decida renovar su vínculo con la ANFP y siga al frente de Chile. Pero también podría aceptar las suculentas propuestas que le han hecho llegar las federaciones de México, Estados Unidos y Japón.

Uruguay tiene 3,5 millones de habitantes. Paraguay casi el doble. Son dos países pequeños, humildes, y que hoy están en boca de muchos por su participación en el Mundial. La Celeste -el último equipo que consiguió la clasificación a Sudáfrica- ganó con relativa comodidad el Grupo A, y resolvió con factor H y oficio un complicado partido de octavos de final ante Corea del Sur. El equipo de Óscar Washington Tabárez no juega bien -de acuerdo con el dogma parabólico-, pero no hace más que respetar la tradición que ha hecho ganar a los orientales dos títulos del mundo. Defensa férrea, marca y poco tránsito en la mitad del terreno, y pimienta en la delantera. Eso se traduce en algunos nombres propios, como los de Diego Lugano, Egidio Arévalo Ríos, Diego Forlán y Luis Suárez. Hace cuatro décadas que Uruguay no finaliza entre los cuatro primeros clasificados, y en apenas unas horas se juega ante Ghana la posibilidad de revivir esa instancia.

La Albirroja es otra de esas selecciones que no cuentan con el favor de los ojeadores de videoconsola. Ellos se lo pierden. No se permiten apreciar lo que haber alcanzado los cuartos de final por primera vez en su historia significa para Paraguay. Es verdad que en este Mundial el equipo de Gerardo Martino no ha conseguido jugar al nivel que dejó ver en la clasificación disputada en la CONMEBOL. Pero eso no significa que ya no esté a tiempo de hacerlo. El próximo rival es España, y es poco probable que el cuadro guaraní se pueda floreal ante los hombres de Vicente Del Bosque. En los análisis previos el equipo sudamericano parece tener todas las de perder frente al campeón europeo y, al mismo tiempo, no tiene nada que perder frente a la Furia Roja. Sin presiones, y con la cabeza fría, podría dar la más improbable de las campanadas de este Mundial.

De momento, el saldo de la Argentina de Diego Maradona es positivo. El Diez sorprendió con un esquema muy ofensivo, que le permitió sortear sin demasiados sobresaltos la primera fase del Mundial, dentro del Grupo B. El partido de octavos de final ante México es difícil de analizar. El error arbitral que convalidó el gol ilegal anotado por Carlos Tévez terminó por ponerle las cosas muy fáciles a la Albiceleste. Eso, más algún error de la defensa azteca, y la contundencia de los atacantes argentinos terminaron por decantar una eliminatoria que fue más cruel de lo necesario con el Tri. La bicampeona del Mundo es uno de los dos o tres equipos que plantean un fútbol decididamente ofensivo en el torneo de Sudáfrica. Con carencias defensivas, es verdad. Con una limitada tarea de contención por momentos, también es cierto. Pero con una pegada fulminante arriba, que consigue mantener a raya a sus rivales durante muchos momentos del partido. Argentina se jugará el pase a las semifinales ante Alemania, uno de sus rivales más grandes en esto del fútbol de selecciones. Una prueba definitiva para las opciones de campeonato del equipo rioplatense, y para evaluar la sagacidad y capacidad de Maradona como entrenador de un representativo nacional.

Brasil es el equipo más sólido de esta Copa del Mundo, pase lo que pase en el partido frente a Holanda. El cerebral Dunga cumple con su plan desde hace tiempo, y la trayectoria es casi perfecta, especialmente desde que un año atrás la Canarinha ganara la Copa Confederaciones. El coloso sudamericano juega mejor a medida que es más exigido por sus rivales de turno. El once ideal brasileño es, posición por posición, más consistente que el de cualquier otro competidos. Tal vez Argentina pueda presumir de Messi, o España de David Villa. Con esos aditamentos la Verdeamarelha sería directamente un equipo imbatible. Como ya dije en otras oportunidades, veo casi imposible que la pentacampeona del Mundo no esté presente en la final del próximo 11 de Julio. Pese a las críticas que le acompañan desde el inicio de su gestión, Dunga ha convertido a prácticamente todos sus rivales, oficiales y oficiosos, en sparrings de la máquina de ganar en la que se ha convertido la selección de Brasil.

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