Chile gana bajo la mirada de “Mamá Michelle”

 

Más por merecimiento que por efectividad, la selección de Chile comenzó su participación en el Mundial con una victoria por la mínima frente a Honduras. El equipo de Marcelo Bielsa, fiel al sistema de juego que llevó a la Roja a Sudáfrica, brindó algunos de los mejores momentos de fútbol de lo que llevamos de torneo. Poco menos de cincuenta años después de su último triunfo en una Copa del Mundo, el equipo chileno confirma las buenas sensaciones que había irradiado durante la clasificación sudamericana. Ahí estuvo la dinámica por momentos arrolladora, que nace desde una defensa sólida y atenta. También se hizo presente el gesto generoso de poner sobre la cancha a un enganche y tres atacantes, que volvió a llenarme los ojos. Aún en estado provisional -no pueden sacarse conclusiones definitivas tras el primer encuentro- el equipo del país austral ha dado sus primeros pasos, y comienza a caminar. Millones de hinchas emocionados han arropado el inicio de esta aventura desde la extensa geografía chilena. Unos cuantos miles de privilegiados lo hicieron desde las gradas del Mbombela Stadium. Entre ellos, quien fuera hasta hace unas semanas presidente del país, Michelle Bachelet.

La ex mandataria -que ocupó las portadas de todos los periódicos del mundo luego del fortísimo terremoto que golpeó a su país hace unos meses- ejerce por estas horas el papel de invitada de honor de la selección chilena. Bachelet llegó ayer a Sudáfrica y quedó inmediatamente concentrada con el equipo de Marcelo Bielsa. No en sentido figurado, sino bien literal. En el mismo momento en el que la Roja aseguró su clasificación al Mundial, la por entonces presidente prometió acompañar al equipo durante la primera ronda. El compromiso no hizo más que confirmar el excelente rapport que existe entre la política y el entrenador, que -si bien se presume bastante platónico- por momentos ha dado lugar a especulaciones bastante osadas.

Los internacionales chilenos -sin experiencia alguna, casi niños en esto de jugar un Mundial- llegaron al partido ante Honduras de la mano de mamá Michelle y de la de papá Marcelo, como si de un primer día de clases se tratara. Quienes conocen de cerca el trabajo del seleccionador comentan que solo la ex presidente es capaz de arrancarle una sonrisa y -de alguna manera- hacer que parezca un poco más terrenal y próximo.

El gol anotado sobre la primera media hora de juego por Jean Beausejour no hizo más que refrendar en el luminoso lo que Chile proponía sobre el césped. Desde el primer minuto de juego el equipo jugó en bloque, sin distancia entre las tres líneas, abriendo permanentemente la cancha desde atrás gracias a las subidas de Mauricio Isla y Arturo Vidal, que siempre encontraron en el eléctrico Alexis Sánchez la descarga ideal. Queda claro que los jugadores de Marcelo Bielsa han estudiado y aprendido todas las materias que llevan a la maestría en el ataque por las bandas, pero quedó en evidencia que a la selección hoy le ha faltado un killer.

Por una lesión muscular Humberto Suazo fue marginado del equipo titular. En lugar de apostar por otro delantero centro de características similares a las de Chupete, el cuerpo técnico optó por colocar en la posición de delantero centro al enganche Jorge Valdivia, quien jamás terminó de encontrarle la vuelta a su misión. Fue positiva su capacidad de combinar con Matías Fernández y el resto de los atacantes, pero falló bastante en el remate final de las jugadas.

Honduras, pese a todas las bajas que sufrió y a la deficiente preparación de las últimas semanas, fue un rival mucho más digno de lo que cabía esperar. Los catrachos siempre intentaron jugar de manera criteriosa, aún cuando se dedicaron decididamente a defender. La actuación del arquero Noel Valladares fue fundamental para justificar el marcador final.

Gran parte del impresionante juego ofensivo de Chile se debió al trabajo sucio de Carlos Carmona y Rodrigo Millar, que se descosieron en la mitad del campo ante una línea de volantes muy física como la hondureña. Los dos rindieron por tres y hasta por cuatro en la contención y la destrucción. Fueron determinantes, aunque su juego no resulte vistoso.

Y arriba, donde Chile manda en casi cada partido que juega, los Bielsa Boys fueron demasiado equipo para los centroamericanos, pese a su falta de puntería. Alexis Sánchez en modo superhéroe, descomunal por derecha e izquierda, ya puede ser considerado como una de las estrellas de esta Copa del Mundo. Sobre el Mago Valdivia, lo dicho; no siente la función de delantero centro, pero se esforzó muchísimo. Teniendo en cuenta esa condición, cumplió. Lo de Beausejour, pese al gol, tampoco fue demasiado espectacular. Pero el Francés lo puso todo, ccomo acostumbra a hacer siempre, en la selección y en el América. La banda izquierda del ataque fue suya. Mark González -su reemplazo- quizás fue algo más incisivo, pero en el largo recorrido el jugador de las Águilas cumplió con una buena actuación.

Papá Marcelo casi rompe la laptop con la que estuvo jugueteando durante todo el partido (¿Ha abandonado definitivamente los chupetines?). Seguro que ha tenido poco tiempo para relajarse y ya prepara el choque ante Suiza. Pero también estoy seguro que esta noche dormirá muy tranquilo. Mamá Michelle -desde el palco y muy orgullosa- fue todo aplausos para sus chicos. Viendo cómo se desarrollaron las cosas en la jornada inicial del Grupo H, el Mundial no podría haber comenzado de mejor manera para Chile.

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