Un abogado para River Plate

 

Argentina

Esposado, con la mirada clavada en el suelo. El ascensor se queja y sube, lamiendo cada planta. La caja se detiene de manera brusca. El portón se abre y detenido es arrastrado por los pasillos. De mala manera es puesto delante del juez. No sabe exactamente por qué está ahí, aunque lo sospecha. El Club Atlético River Plate, alias el Millonario, será juzagdo dentro de doce meses. Los cargos son múltiples, las responsabilidades compartidas. Las posibilidades de ser condenado a jugar por la permanencia -o incluso de perder la categoría- son palpables. Los responsables del equipo tienen un año para estudiar el caso y llegar al momento del veredicto con una argumento convicente.

De todos los abogados que tenía a su disposición para salvar al equipo del descenso, Daniel Passarella ha elegido a alguien como Ángel Cappa, percibido por un sector importante del ambiente del fútbol argentino como un catedrático. Ante una situación apremiante como la que vivirá River a partir del inicio del Apertura, tal vez lo más apropiado hubiese sido buscar a un letrado sacapresos. Puesto en el lugar del Kaiser esa hubiera sido mi opción. Contratar a un especialista en estos asuntos. Alguien que, dentro de la lotería que es el fútbol, me asegurara un mínimo de experiencia, aplomo y resultados positivos en escenarios similares. Sin las ataduras que genera la concepción dogmática que encarna como nadie en el país el técnico nacido en Bahía Blanca.

Jugar para escapar de la B Nacional es algo más propio de un equipo chico que una institución como River. Pero los de la Banda Roja podrían sacar algunas conclusiones muy provechosas tras ver lo que los cuadros más humildes -algunos amenazados por el promedio del descenso- han hecho en los años recientes. Ocho escuadras diferentes han ganado los torneos de la primera división en los últimos cuatro años. Estudiantes, San Lorenzo, Lanús, River, Boca, Vélez, Banfield y Argentinos Juniors. Cinco chicos y tres grandes. Algunos de los jugadores que han sido claves en la obtención de los títulos de ese quinteto de equipos menos populares podrían encajar perfectamente con las necesidades del Millonario en la temporada próxima.

River no tiene un central como Leandro Desábato o volantes como Enzo Pérez o Sebastián Blanco. Tampoco un killer como Santiago Silva o un delantero-pluriempleo como Papelito Fernández. Ni un arquero como Germán Montoya. O un doble pivote con efectivos de la categoría de Néstor Ortigoza o Juan Ignacio Mercier. Al menos alguno de estos jugadores podría estar al alcance de un club que, aún en crisis, sigue representando una oportunidad difícil de rechazar para cualquier integrante del fútbol argentino. Sin embargo, con pocos o mínimos fondos, los primeros movimientos de Daniel Passarella y sus asistentes en el mercado se han encaminado en otro sentido. En primer lugar, se ha ofrecido la renovación a los veteranos Ariel Ortega y Matías Almeyda, pese a que Ángel Cappa no les garantiza la titularidad. En segundo término, el club ha intentado seducir a internacionales que estarían dispuestos a terminar su carrera en Argentina, como Mauro Camoranesi y David Trezeguet, o a alguien que intenta afianzarse en Europa como Mario Bolatti. La diferencia entre lo que River podría pagarles y lo que estas figuras pretenden es tan abismal que incluso dentro de la mesa directiva del club comienza a dudarse sobre las posibilidades reales de poder reforzar al equipo con elementos de categoría, pese a los reclamos que ya comienza a hacer públicos el cuerpo técnico.

Casi seis meses han pasado desde la llegada de Daniel Passarella a la presidencia del club. Los bancos le han prestado al club menos dinero del que él y los suyos esperaban. Los grupos empresariales dispuestos a invertir en el equipo se demoran, o pretenden aportar el capital a cambio de cláusulas consideradas como leoninas por la dirigencia. Tampoco ha logrado el ex capitán de la Albiceleste persuadir a alguno de los jugadores que se formaron en River y que hace años juegan en Europa para que regresen a la liga argentina. Los Millonarios tienen aún un par de meses para encontrar una solución a la encerrona en la que se encuentra en materia de refuerzos. No debería extrañarnos que, al final del cuento, la plantilla del Apertura se parezca bastante a la que finalizó siendo aplastada por Tigre en el Monumental el sábado pasado.

Desde que asumió en River, Cappa ha dirigido al equipo en cinco partidos del Torneo Clausura que acaba de terminar. En su debut derrotó por 2-1 a Godoy Cruz, la sorpresa del certamen. Acto seguido, sus dirigidos cayeron por 1-0 ante Estudiantes. El tercer acto fue una victoria como local ante Vélez por 2-1. En el siguiente encuentro -tal vez el mejor del ciclo- sus jugadores volvieron de Avellaneda con un triunfo por 0-3 contra Racing. Y en el epílogo de la temporada, el 1-5 que le endosó el Matador aún duele. Un período corto, insuficiente para dictar veredictos, pero que deja como saldo una evidente irregularidad, más allá de que algunos rendimientos individuales mejoraron ostensiblemente tras la destitución de Leo Astrada como entrenador.

Tras su paso por Racing y Huracán, Ángel Cappa acumula un porcentaje de acierto inferior al cincuenta por ciento como entrenador en la primera división argentina. Pese a ello, ha llegado a River con el cartel y el apoyo que en su momento no se le ha dado a gente de la casa. River se ha convencido de que ha contratado a un catedrático al final de una temporada en la que un sacapresos como Julio César Falcioni ha conducido a Banfield, el equipo que más puntos ha sumado entre Apertura y Clausura. Y en la que han destacado otros entrenadores considerados menores, como Claudio Borghi y Omar Asad, que a día de hoy podrían ser encuadrados en esa misma categoría.

En Huracán, un equipo donde las alegrías y los sinsabores tienen una amplificación menor que en River, Cappa no ha querido quedarse hasta el final del pasado Apertura cuando las victorias no lo acompañaron y los dos o tres jugadores sobre los que se montó el equipo que casi gana el Clausura 2009 se fueron del club. Aún en medio de una racha negativa espantosa, el entrenador dejó Parque Patricios como un héroe. Ese tipo de relación, creo, no es repetible en el Monumental. Allí no son de recibo las explicaciones o pedidos de disculpas a través de un blog. Y tampoco pasan inadvertidos los resultados -de los que hasta ahora el entrenador parece renegar- cuando estos no son los que el equipo espera.

El jurado que decidirá la suerte final de los riverplatenses comienza a ocupar sus asientos. Y espera oir el alegato del técnico que permita al equipo seguir en la primera división. Con el correr de las primeras jornadas de la próxima temporada podremos discernir si en el juicio futbolístico River necesita un catedrático o un sacapresos.

9 comentarios... agrega el tuyo!

  1. Herchon - 18/05/2010

    Me parece que lo que planteás es un falso dilema. Justamente porque el tema no es jugar bien o sacar puntos. Jugar lindo o salvarse del descenso. El fútbol no es matemática, pero Cappa sacó el 60% de los puntos, Eso equivale en un torneo corto a 34 puntos. Hoy te firmo eso! Si vos armás un planteo para ganar y ser protagonista en todos las canchas y eso significa ganar 3 y perder 2… Decime ya dónde tengo que firmar!
    Respecto del tema de los refuerzos, te comento que acá van a haber muchas negociaciones. Yo creo que lo que quiso hacer Passarella es decir: El hecho que yo tenga una necesidad, no significa que voy a pagar cifras europeas. Habrá que ver como termina este proceso y ver con qué jugadores arrancamos la pretemporada.

    Saludos

     
    • Ariel Judas - 18/05/2010

      Si las cuentas no están mal hechas, el récord de efectividad de Cappa como entrenador en el fútbol argentino está lejos del 50%.
      El dilema lo plantea Cappa, no yo. Su visión del fútbol descalifica lo que hacen equipos como Banfield, Estudiantes, Vélez… sobre Argentinos no lo escuché. El que divide aguas diciendo “mi equipo juega bien / los demás lo hacen mal” es él.
      River tiene por delante un año en el que debe sumar muchos puntos y quedar lo más lejos posible del descenso. Solo digo que hay entrenadores “especialistas” en esas situaciones. Cappa no está entre ellos. ¿Si pienso que -de todos modos- River puede zafar de ese estado? Seguro que sí, aunque en el trayecto tal vez el cuerpo técnico, la dirigencia, los hinchas, y la prensa del entorno tengan que tragarse unos cuantos sapos (bienvenidos sean si eso sirve para salvar la categoría).
      Con el tema de los refuerzos, tiempo al tiempo. Cuanto más demore en cerrar incorporaciones, más caros saldrán los jugadores que puedan llegar. Insisto, en equipos como Godoy Cruz, Gimnasia, Banfield, Newell’s (solo menciono a estos cuatro ejemplos) River puede encontrar jugadores que le pueden servir. Pero, de momento, solo revuelve en el canasto de saldos de la Juventus. Gracias por haberte tomado unos minutos para opinar del tema. Un saludo.

       
  2. pove22 - 19/05/2010

    Yo tampoco estoy 100% de acuerdo con el artículo. Pienso que Cappa ha llegado a River y ha generado ilusión , los resultados no ha sido tan malos viendo rivales y urgencias salvo la devacle ante Tigre, calor al ser la última todavía pesa. Pero el debate que planteas es si cappa un “catedratico” le sirve a River o necesita un DT “fotnanero” del fútbol que saque las castañas. En este punto es en el que no estoy de acuerdo, la jugado puede salir bien o mal igual con estilo de DT o otro , lo que manda son los resultado y esos estan por venir. River ha optado por un estilo , veremos si acierta o yerra pero eso vendrá despues. En lo que todos estamos de acuerdo es que necesita refuerzos y parace que tendran que ser nacionales. Con unplantel reforzado veremos si Cappa es un acierto o no, pero ahora aún es pronto.
    un saludo.

     
    • Ariel Judas - 19/05/2010

      La ilusión está bien. Pero tiene efectos efímeros si no se van consolidando con resultados.
      Aunque a mí no me parece ningún entrenador del otro mundo, jamás puse o pondré la capacidad o la honestidad intelectual de Cappa.
      A partir del inicio del Apertura River necesitará sumar puntos de la manera que sea para no tener que jugar la promoción dentro de un año. Ni las propias urgencias de los jugadores y la afición ni el resto de los equipos pondrán las cosas fáciles, Sobra decir el morbo que va a generar jugar por el hecho de poder enviar, tal vez a “los Millonarios” a la segunda división. Así, se ensuciarán partidos, se chicaneará a los árbitros, se jugará con la posición de debilidad desde la cual parte el club en la próxima temporada.
      Cuando le tocó vivir eso en Huracán, Cappa no lo soportó. El del “Globo” es un universo más pequeño que el de River. Honestamente, me genera dudas la capacidad del entrenador de poder afrontar una seguidilla de dos o tres derrotas, cuando la próxima liga no deja casi margen de error para River.
      Si bien se puede ser campeón jugando como Menotti o jugando como Bilardo, a la hora de salvar la categoría -no olvidemos que ese es el objetivo de “los Millonarios”- hay entrenadores más capaces o con mayor experiencia que otros.
      En Huracán a Cappa se lo devoró su propio personaje. Cuando se marcharon Defederico y Pastore (más alguna otra perlita que tenía el equipo subcampeón) la magia se terminó, y “el fútbol que le gusta a la gente” pasó a ser solo un recuerdo sollozado en las tribunas del Ducó.
      El River de Cappa necesita de los resultados para sobrevivir. Cappa desprecia la búsqueda del resultado como método. Yo encuentro un conflicto allí.
      Los días siguen pasando, y la llegada de refuerzos se complica. Cappa también lo ha puesto difícil, porque pide efectivos que mejoren lo que ya hay en el club. Llama la atención (al menos a mí) que Passarella no se haya movido antes, intentando cerrar a jugadores que -insisto- están al alcance del equipo de Núñez, aún con poco o nada de dinero.
      Reitero lo que escribí antes. No me caben dudas de que River puede salvarse del descenso de la mano de Ángel Cappa. Pero estoy convencido de que también lo podría conseguir de una manera más fácil, con menores contradicciones, con otro tipo de técnicos.

       
  3. Herchon - 19/05/2010

    Te puedo dar miles de ejemplos de equipos que se fueron al descenso con técnicos especialistas en sacar puntos…

    Carusso Lombardi es un técnico sacapuntos, y después de una torneo aceptable en Racing, se creyó que puede sacar puntos trayendo jugadores del Argentino C y la Primera D.Así le fue, y eso obligó a RAcing a tener que reforzarse con jugadores de categoría.En Tigre Carusso erdió 4 partidos seguidos. En el fútbol, nadie te garantiza nada. Ya tuvimos en River a un técnico sacapuntos como Merlo, y duró lo que duró en su última etapa, porque es el jugador que más veces vistió la camiseta de River.
    No hay recetas infalibles, y creo que el hincha de River, sabiendo esto, prefiere afrontar esta situación que le toca vivir al club, gracias al delicuente de Aguilar, con una propuesta como la que proponer Cappa.

     
    • Ariel Judas - 19/05/2010

      A nadie le amarga un dulce. A todos nos gusta que nuestro equipo juegue bien antes de que lo haga mal. La gran duda es saber qué va a hacer Cappa, la hinchada y los dirigentes de River si en el Apertura se acumulan tres derrotas en las primeras jornadas.Porque, convengamos, el equipo no tiene demasiado margen de error. No debe perder puntos si quiere llegar al fin del Clausura más o menos tranquilo.
      Yo no abogo por un técnico “sacapuntos”, sino por un “sacapresos”. Un tipo que tenga la personalidad suficiente como para hacer que el plantel apunte al objetivo real, que es mantenerse en primera. Si se puede jugar más o menos bien, tanto mejor. Sin caer en los extremos de Caruso o Merlo, había un abanico bastante grande de entrenadores posibles cuando se optó por Cappa: Cagna, Falcioni, Gallego, Gareca… incluso Ramón (aunque el riojano hubiese llegado con su lista de compras, seguro).
      Cappa confunde. Habla de River como si fuera el Real Madrid. Siigue haciendo mención a la excelencia, pidiendo refuerzos de categoría… como si estuviera brindando sobre la cubierta del Titanic. Ahora leo que uno de los fichajes sería Mercado, de Racing. Es una incorporación aceptable, pero Mercado está lejos de lo que yo entiendo como excelencia. Demasiadas contradicciones. ¿O ahora el entrenador nos va a vender que Mercado mejora en mucho a lo que ya tiene en el plantel?
      No soy hincha de River, pero no quiero que el equipo pierda la categoría. Sería muy malo para el campeonato argentino. Pero me parece que la elección de Passarella fue muy arriesgada. Cappa no ha dado señales de saber aguantar el temporal en un equipo de menor calado, como Huracán. Y sospecho que todas las loas que hoy recibe se transformarán en todo lo contrario si las cosas no salen. Con la elección de Cappa, además, River eligió un camino del que es complicado salir. Solo hace falta ver cuánto le cuesta a Chulo Rivoira desarmar toda la maraña dialéctica que dejó montada don Ángel en “el Globo”.

      Nuevamente, gracias por tu opinión.

       
  4. VonTruch - 20/05/2010

    ¿Bailamos un chotis?
    http://bit.ly/bUGFs2

     
  5. Marcelito - 20/05/2010

    Hola Ariel !
    Como siempre, tus blogs son muy buenos y objetivos en un 99.99 %… menos el 0.01% de este… Creo que ponés en evidencia que no sos amante de este técnico…
    La verdad es que cuando ponés que Cappa ( o los hinchas ) no se bancaría 3 derrotas seguidas, lo mismo pasaría con cualquiera en esta situación ( aunque sea Ramón Díaz o aunque reviviera Angel Labruna ). Es una situación crítica de la que no sé si hay una receta mágica de “sacapresos” o “catedrático” ( muy buena la comparación de River con un preso siendo juzgado de acá a un año ), sino que sea quién sea tenga la suerte de darle la confianza a los jugadores, y empiece a haber una buena racha de triunfos. Lo de los refuerzos tenés razón, pero acá creo que la culpa es de Passarella que se está dando cuenta en qué lío se metió, que plata no hay, y que nadie quiere venir “gratis” a un club que en este momento es chico y pelea el descenso. ¿ te acordás que Passarella en la campaña decía que él iba a convencer a sus ex-dirigidos para que vuelvan y le devuelvan algo al club ? por ahora no logró nada…
    Un abrazo, que estés bien

     
    • Ariel Judas - 20/05/2010

      Hola Marcelo,

      Yo a Cappa lo respeto mucho. Pero no me cae nada bien su actitud de menospreciar a todo lo que no encaje con su forma de ver el fútbol. Yo, en el lugar de Passarella, no lo hubiera contratado en este momento. Tal vez sí hubiera sido mi opción para un River estable, con un grupo interesante de jugadores. Pero en un marco de emergencia deportiva como el de ahora, seguro que no.
      Ante tres derrotas seguidas tenés entrenadores que se fuman en pipa lo que declamaron durante toda su vida, e intentan sacar el tema para adelante, darle alguna solución, aunque no sea la más ortodoxa. Yo a Cappa no lo veo capaz de “tragar sapos” con el fin de que River sume puntos. Después de todo lo que dijo en su vida, no lo veo defendiendo un 1-0 pidiendo a los chicos que escondan las pelotas, y a sus defensores que le revoleen a la tribuna, aunque tal vez la hinchada en algún momento de la temporada agradecería ese gesto. A veces, con ese tipo de actitudes se terminan de sumar los puntos que te salvan al final del cuento.

      Sobre el tema de darle confianza a los jugadores, evidentemente de eso Cappa sabe mucho. Es para destacar cómo cambiaron algunos futbolistas desde su llegada. Pero, al mismo tiempo, el entrenador sale por todos los medios posibles asegurando que busca refuerzos de jerarquía. O sea, por un lado le pasa la mano por el lomo a los que tiene, y por el otro mira de reojo a ver si Bolatti o Trezeguet se animan a dar el “sí” (algo que veo como muy improbable, lamentablemente).

      Gran culpa es de Passarella, es verdad. Tuvo un error de cálculo importante, y me apena por él, porque realmente me gustaría que fuera el abanderado de la recuperación de River. Por un lado veo que Cavenaghi puede ir a San Lorenzo, y no lo puedo creer (ya sé que en este momento Fernando no volvería al club estando “el Kaiser” de por medio), y por el otro leo que uno de los refuerzos “millonarios” puede ser Mercado, y entiendo aún menos. Soy consciente de que sería muy “piantavotos”, pero me parece que Passarella haría muy bien si se sincerara con todos, y dijera realmente qué recursos tiene River… todo está siempre en una nebulosa. Que cuente por qué no aceptó las dos ofertas de ayuda que le llegaron desde grupos inversores, que diga realmente qué le dejó la gestión de Aguilar. Espero de Passarella tal vez demasiado, que haga lo quje ningún dirigente del fútbol argentino hizo hasta ahora. River es tan grande, y tan vital para el fútbol argentino, que creo que las medidas y la soluciones para atacar el problema deberían ser extraordinarios. Es muy injusto también que casi desde el arranque esta presidencia esté amenazada por la posibilidad de descender. Eso hace todo muy complicado.

      Bueno, nada. Espero que todo vaya bien a partir del inicio del Apertura. Ya tendremos oportunidad de ir comentandolo a lo largo de la temporada.

      Saludos a la familia.

       

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