Let It Be

 

Argentina

Hace apenas unas horas reflexionaba acerca del escaso o nulo vínculo que existe entre el periodismo deportivo que se piensa, se habla y se escribe en español y la cultura rock. Y se me ha ocurrido hacer mi aproximación, mi ensayo, mi prueba. Lennon y McCartney. Palermo y Riquelme. La disolución de The Beatles. La muerte deportiva de uno de los mejores equipos de la historia moderna del fútbol sudamericano. Y un mantra liberador, que pide -más o menos cordialmente- que las cosas fluyan. Que se las deje ser.

Por estos días se cumplen cuatro décadas de la separación de The Beatles. El último registro discográfico firmado en conjunto por los Fab Four salió al mercado cuando la banda de rock que más corazones y consciencias ha tocado en el planeta era apenas un manojo de contratos que debían cumplirse. El deterioro en la relación personal, los celos profesionales y el agotamiento creativo a nivel colectivo llevaron a que John, Paul, George y Ringo decidieran poner fin al sueño en 1970. Desde el título -Let It Be- Lennon y McCartney, y en menor medida también Harrison y Starr, pedían a su grey que se los dejara ser. Que se les otorgara espacio y tiempo para procesar y aceptar su disolución como entidad colectiva. Como si intentaran explicarnos que continuar siendo Beatles les dolía en el cuerpo.

En otra rama de las bellas artes, en otra época, y -por supuesto- en otra escala, Martín Palermo y Juan Román Riquelme ensayan su Let It Be al frente de Boca Juniors. El canto del cisne xeneize no será un éxito de ventas, eso ya se puede anticipar. No veremos en la tele escenas de histeria colectiva. Ni desmayos. Pero algún lagrimón se escapará de la emocionada mirada del hincha. Seguro.

El pasado -cercano, palpable, pero que se escurre entre los dedos- ha sido bueno. Muy bueno. El Loco y el Torero han sido dos de las principalísimas figuras que han hecho de la escuadra boquense el equipo que más títulos ha ganado en todo el continente americano a lo largo de la última década. Hoy, veteranos, son dos de los últimos representantes de esos años dorados que, insisto, están a la vuelta de la esquina aún.Y, tras muchos años de diferencias privadas y desmentidas públicas, han decidido sacar a la luz -o se han visto obligados a hacerlo, en primera persona o gracias a algún mensajero- el conflicto que desde hace tiempo mantiene dividido al vestuario del primer equipo azul y oro.

El recelo mútuo que existe entre Palermo y Riquelme tiene varias aristas. Como bien explica Juan Pablo Varsky, comenzó en el campo económico, se extendió al vínculo y el grado de aceptación que las dos figuras tienen con el núcleo duro de la 12 -los ultras de Boca-, y fue quemando recorrido, como una mecha, dejando a un lado y al otro de la carga explosiva a prácticamente todos los jugadores que han pasado por la Bombonera en los últimos años.

Hace apenas unos días el delantero que con 36 años puede llegar a la Copa del Mundo con la Albiceleste se convirtió en el máximo goleador histórico de Boca. Con dos tantos, el Titán rompió de un mazazo la casi eterna marca legada por Roberto Cherro muchas décadas atrás. De manera irónica, Román -que sirvió una de las anotaciones- no saludó a Martín. De manera notoria y silenciosa, se mantuvo al margen. A la vista de todos. Exponiendo -casi como nunca había ocurrido antes- el quiebre en el vínculo entre ambos jugadores.

Riquelme lo dejó patente en la cancha. Y Palermo lo hizo ante los medios de comunicación. Hace mucho tiempo que no dialogan. Y hace aún más tiempo que la tropa que responde a uno y otro dentro del vestuario está sometida a un enorme desgaste. Aunque el presidente de Boca logre reconciliarlos de cara a la galería. Aunque se produzca la improbable renovación del enganche y del delantero, el sueño -este sueño, iniciado por Carlos Bianchi como entrenador hace ya mucho- ha terminado. Para siempre.

Como ocurrió con John y Paul en la terraza de Apple Records, Román y Martín entregan al público xeneize sus últimas actuaciones en conjunto. Como The Beatles, han tenido en el Carlos Bianchi-entrenador (no confundir con el Virrey-secretario técnico, de una actuación absolutamente ruinosa) el equivalente a George Martin, el productor, ingeniero de sonido (genio) que supo disimular los errores de juventud de los cuatro de Liverpool y que los llevó a su máxima expresión. Bianchi -que también tuvo que lidiar con las peleas entre estas vacas sagradas durante su gestión- supo minimizar el roce del conflicto, domar las rabias que aún eran domables, y hacerlos brillar.

Esta historia también tuvo sus particulares Yoko Ono. ¿Fue la artista polirrubro uno de los causantes de la disolución de la pareja creativa que firmó decenas de hits como Lennon-McCartney? No lo sabemos realmente, aunque mucho se especula sobre ello. Chelo Delgado, Guillermo Barros Schelotto, Rodrigo Palacio, Luciano Figueroa, Pato Abbondanzieri… todos han jugado en algún momento u otro ese rol.

De una manera convulsa, la afición de Boca despide a uno de los mejores equipos que el club ha tenido en su historia. Por logros, por juego, y por integrantes. Sin urgencias -bajo el mando de Carlos Ischia se ganó el Apertura 2008-, pero con la necesidad de volver a las competiciones sudamericanas tan pronto como sea posible, la nación azul y oro tal vez comience a acercar las ramas al fogón. Es necesario hacer fuego nuevo. Reinventarse. Aún a costa del sacrificio de nombres tan grandes como los de Palermo y Riquelme. Let Them Be.

9 comentarios... agrega el tuyo!

  1. "Lama" - 16/04/2010

    Sublime, Ariel. La verdad es que esta situación me da mucha pena porque admiro muchísimo a ambos jugadores: uno es un labriego del gol y el otro El Enganche (sobran las palabras).
    Pero ya lo decía Cruyff, hacen falta caras nuevas porque los equipos, por muy bien que jueguen, se casan de verse todos los días y necesitan nuevos alicientes.

    Quizás el cruce de dos personalidades que necesitan, cada uno a su manera, la aprobación y el afecto de sus allegados es lo que haya tensado la cuerda de esta manera.
    Una verdadera lástima, pero como bien dices, Let Them Be.

    Saludos

     
  2. Chelo - 16/04/2010

    Entiendo que tu opinión de la comisión directiva, en particular la del presidente Ameal, a pesar de que pueda ser mala-buena-pésima-excelente, no merecía un espacio en tu nota y festejo ese casi imperceptible detalle, como un acierto más de lo que has escrito.
    Digo esto, porque a pesar de que el dedo “señalador”, aquel periodismo con espacio en los periódicos, con minutos en las tv, o espacios completos en las radios, piden a gritos la cabeza del presidente, yo todavía no termino de entender esa cacería de brujas.
    Ameal ha intentado por todos los medios de “complacer” los intereses de la mayoría de ese heterogeneo grupo de fanáticos que tiene el club de la rivera, que se cuenta por millones. Ha puesto un carismático como Basile al frente de un equipo que se caía a pedazos. Basile en su momento era el candidato de todos.
    Cuando fracasó ese proyecto, se buscó a alguien de la casa para intentar ser consecuente con un proyecto y no llegar al dramatismo de “borrar todo y empezar de nuevo”.
    Inclusive mantiene la confianza en un Bianchi, emblema del más exitoso boca de todos los tiempos, e intenta por todos los medios, recurrir a él para llevar la tranquilidad necesaria en el aspecto futbolístico. Por alguna razón inexplicable, el virrey se mantiene ajeno a la situación, como si su posición fuese la de presidente honorífico, al mejor estilo Johan Cruyff. Un pecado que pasa inadvertido, porque las caras visibles para el manoseo y el cachetazo, siguen siendo otros.

    Termino con mis elogios a este artículo, que demuestra que el buen gusto, todavía sigue siendo una herramienta fundamental de los buenos periodistas, independientemente de lo que toque escribir. Es un lujo leer este artículo. Recomendable para quedar bien.
    Inclusive (y a pesar) de la admiración que tengo por Varsky, su estilo a lo CR9, directo, de bicicletas sobre la pelota, termina teniendo el sabor de lo “ensayado hasta el hartazgo hasta que salga bien”. Tiene su mérito, por su esfuerzo. En cambio te leo Ariel, y veo el estilo Xavi Hernandez, inteligente, sencillo y elegante, como emblemas de tu talento.
    Felicitaciones nuevamente!.

    @cheloherrera

     
  3. David Ruiz - 16/04/2010

    Grandioso artículo!
    Comparto la opinión de que, si el final de ciclo es tan evidente, debe cerrarse cuanto antes. Es como esas series norteamericanas que tuvieron un éxito increible y que luego se alargan hasta llegar a un sinfín de temporadas que ya no tienen sentido y que acaban por aburrir.

    El Rey ha muerto, Viva el Rey

     
  4. Futbólogos - 16/04/2010

    Gran Artículo. “Nada es para siempre”.

    Futbólogos

     
  5. Manuel Lidueña Góngora - 16/04/2010

    Nunca habia pensado que pudieran acabar tan mal, pero la vida y el futbol dan muchas vueltas.

    Saludos

     
  6. Ariel Judas - 17/04/2010

    @Miquel: Si ha llegado el tiempo para que la historia de ambos en Boca se termine, creo que el balance es altamente positivo. Pocos jugadores han rendido tantísimo en Argentina en los últimos 20 años. No valen los reproches.

    @Chelo Herrera: Demasiados elogios inmerecidos para quien firma, pero que se agradecen. De verdad. Lo de Ameal es cuestionable, pero tal vez no sea el principal responsable. Yo creo que el paso del tiempo -un factor natural- tiene mucho que ver. ¿Hasta cuándo Boca va a seguir tirando de las viejas figuras, aunque aún sigan rindiendo? Hay que sacarse el sombrero, pero también hay que preparar el futuro. Tal vez si Ameal no hubiera escuchado lo que todo el mundo quería y hubiera tomado una decisión “de fondo” algún problema se podría haber evitado. Más que a Xavi, creo que me parezco al gran Juan Carlos Bujedo, una especie de Eber Ludueña real, marcador de punta por la izquierda, que fue uno de mis ídolos de niñez en Vélez. Otra vez, muchas gracias.

    @David Ruiz: Tú lo has dicho. “El Rey ha muerto. Viva el Rey”.

    @Futbólogos: Muchas gracias.

    @Manuel: Han sido muchos años de desgaste. Da toda la sensación de que ninguno de los dos lo tolera más. Nos pasa a todos.

     
  7. Diego - 17/04/2010

    Son muchos años juntos, y tanto como el roce hace el cariño como, con el paso del tiempo, se acaba desgastando como decís.

    No es la primera vez que hablamos del relevo generacional que necesita Boca. Por el bien de todos, espero que esta situación no ensombrezca sus figuras y ambos se marchen por donde lo merecen: la puerta grande de la Bombonera.

    Sin una ruptura absoluta, tiene que irse introduciendo el ciclo para los Gaitán, Medel, Monzón…

    Me uno a los halagos, no es para menos. ¡Gran artículo Ariel!

     
  8. asprilla 81 - 17/04/2010

    Me da pena que los años pasen y vemos como el tiempo se les viene encima a estos dos grandes jugadores que han hecho que la historia de Boca se engrandezca aun más en esta última décadada.Nada en esta vida es para siempre y muchos nos acordaremos de los mejores momentos por los que han atravesado que por sus diferencias personales.En cuanto a la inclusión de “Palermo” para mí es una incognita.No sé pero parace que como si el “Pelusa” le bridase la última oportunidad de disfrutar de este gran regalo de disputar su primer mundial con la albiceleste.¿Será merecido su premio durante el mundial?

     
  9. Ariel Judas - 18/04/2010

    @Diego: Ambos fueron (y son) tan buenos, que el recambio es algo en lo que prácticamente nadie quería pensar. Pero ya es hora. Muchas gracias.

    @asprilla81: Palermo, más allá de su edad, es un delantero diferente a los que Argentina tiene en Europa. Es un jugador que sabe jugar y capitalizar oportunidades en situaciones muy desfavorables. Diría que es un especialista en ese tipo de escenarios. Si finalmente es convocado, creo que es un valor que se puede aprovechar en un Mundial.

     

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