Que Independiente pueda volver a ser campeón salvando el lacerado honor de los cinco grandes. Que Argentinos Juniors y Godoy Cruz sean los dos equipos que mejor fútbol practican en este Torneo Clausura. Que Estudiantes, Vélez y en menor medida Banfield y Lanús demuestren que se puede tener una política deportiva coherente y con resultados positivos sin dañar las arcas de los clubes. Que Diego Simeone haya tenido su primer fracaso serio como entrenador en su fallido experimento con San Lorenzo de Almagro. Nada de esto parece importar en la película del fútbol que se juega en Argentina, que encuentra en estos momentos a sus dos cabeceras de reparto -River y Boca- en una situación que parece requerir complejas y dolorosas soluciones.
Archivo: abril 2010

