marzo 4, 2010 Argentina, Mundial 2010
A lo largo del partido entre Alemania y Argentina jugado ayer, me entretuve leyendo los tweets de Milton Neves, un extraordinario periodista brasileño, veterano de mil batallas. El presentador de Terceiro Tempo, al tiempo que elogiaba la actuación de la Albiceleste durante la primera mitad, reflexionaba sobre lo cerca que estuvo el equipo de Diego Maradona de no conseguir la clasificación al Mundial y de cómo esa situación puede haber terminado por fortalecer el caracter de un grupo muy golpeado. “Lo que no te mata te fortalece” vino a decir el respetado MN desde su turno de 140 caracteres en Twitter. Y bastante de eso se vio ayer en el impecable escenario del Allianz Arena. El equipo exasperante, abúlico, y carente de motivación que consiguió la clasificación por los pelos en Montevideo, ayer fue un dínamo de entrega y actitud ante un rival de fuste. Ese elemento -la garra, que no solo es charrúa- que estuvo ausente durante todo el proceso de las eliminatorias en Sudamérica (incluyendo la gestión de Alfio Basile), se dignó a aparecer justo en el último partido grande antes de la Copa del Mundo.
La selección argentina jugó aceptablemente bien en la primera mitad ante una desdibujada Alemania, y no alcanzó el aprobado en el segundo tiempo. De hecho, el equipo de el Diez no expresó sobre la cancha nada demasiado diferente a lo mostrado en los partidos oficiales ante Perú y Uruguay, o en los amistosos jugados en Europa frente a Escocia o Francia. Sí que mejoró -vale decirlo- lo visto ante España y -especialmente- en ese auténtico papelón que representó el choque contra Catalunya.
La bicampeona del mundo, con un plantel cargado de talento, no ha sido capaz en los últimos tres años de cuajar un partido completo a buen nivel, exceptuando algún pasaje de la Copa América de 2007. A cien días del inicio de Sudáfrica 2010 esa es una realidad que no puede ser ocultada. Por incapacidad de los dos cuerpos técnicos responsables del actual ciclo, por falta de personalidad de sus principales estrellas, por incompatibilidad de algunos de sus jugadores. El mal funcionamiento de Argentina puede tener éstas explicaciones por separado, la combinación de las mismas, o incluso se pueden agregar varios factores más para intentar explicar este problema.
Diego Maradona, viendo los bueyes con los que les toca arar, ha presentado en Múnich su idea-fuerza de cara al Mundial: ha decidido resucitar a la Ugly Argentina, el equipo más odiado del mundo que consiguió el subcampeonato en Italia ’90.
Cuatro centrales en la línea de fondo que juegan al filo del reglamento. Un doble pivote en la mitad del terreno de juego (la dupla Mascherano-Verón) que muerde, molesta, maneja los tiempos y sabe pudrir los ambientes ascépticos. Un carrilero por derecha que juega a ser poco brillante, abrasivo y sin llegada -aunque puede jugar a ser un elemento más productivo si le dejan- como Jonás Gutiérrez, quien desde la llegada de el Pelusa se ha convertido en un auténtico perro de presa. Por la izquierda, un extraño y maravilloso jugador como Ángel Di María, capaz de ser rústico y sutil, todo en una misma jugada, y que puede terminar siendo el falso enganche que la selección parece estar buscando. Un Leo Messi que no termina de aparecer en la absoluta (las excusas a el Pulga y a su entorno ya se le están terminando), pero que es y debe ser inamovible del once titular. El equipo, como acertadamente dijo Diego Simeone, debe acostumbrarse a jugar como si el del Barcelona no estuviera allí, que es un poco lo que Pep Guardiola hace con él en la escuadra culé. Y arriba, buscándose la vida como lo hizo ayer, un killer que de media oportunidad te hace un gol, como es Gonzalo Higuaín. Ese es el plan, expuesto y desarrollado con mediano éxito ayer por Maradona y su corte de asesores.
En tiempos del 4-3-3, el sistema que en opinión de la intellgentzia del fútbol debería adoptar la Albiceleste en estos momentos, Maradona opta por un 4-4-1-1. Arma un equipo que declara que va a vivir de la defensa rigurosísima (creo que incluso sería adecuado hablar de un catenaccio alla argentina) y de lo que un colectivo de atacantes que tal vez sea el mejor del planeta en estos momentos pueda producir con su velocidad y talento jugando al contraataque. No hay más. Básico desde el punto de vista táctico, especialmente si lo comparamos con otros equipos que ya han sacado la patente de candidatos para alzarse con la Copa del Mundo, pero tal vez igual de efectivo a la hora de obtener resultados y quemar fases en un certamen corto.
Se dirá que, al final de cuentas, lo de el Diez es un regreso al bilardismo más puro y duro. Yo casi estoy de acuerdo con eso. A punto de suscribirlo, hasta que leí los tweets (el de ayer fue un día extremadamente Twitter) de otro gran analista del fútbol internacional -en este caso argentino- como es Juan Pablo Varsky. “Hay estilo italiano, defensa, contrataque y sin control de pelota. Cada uno dirá si le gusta o no, de acuerdo con sus creencias futbolísticas”, sentenciaba JP cuando faltaban pocos minutos para que concluyera el amistoso frente a Die Mannschaft. “Creo que el gen de Diego como DT no es Bilardo. Es Ottavio Bianchi, su entrenador en Napoli. Su equipo jugaba así, con Diego dentro de la cancha. Me refiero al Napoli 84-87, el del primer scudetto. El de Garella, Renica, De Napoli, Bagni. Ese equipo era áspero y Diego hacía la diferencia”, agregó Varsky antes de concluir su thread sobre el partido de anoche.
Creo que es un acercamiento muy preciso a lo que Maradona pretende de su selección en Sudáfrica 2010. Un once que frote, gaste y termine rompiendo al rival. Un grupo de jugadores que sean los Inglorious Basterds de Quentin Tarantino en el Mundial. O, más acertado, los tripulantes de Quel Maledetto Treno Blindato de Enzo Castellari. La versión 2.0 del equipo más odiado del mundo, con el cuchillo entre los dientes.


Genial, no hay mucho mas para decir de esta nota.. Captaste, creo, la mentalidad “guerrera” del Diez a la perfección. En sus charlas y discursos suele destacar que la actitud ofrecida en este partido, es la ideal de la selección- como la asignación de Javier Mascherano, jugador aguerrido como pocos, como Capitán de la Albiceleste-.
Directo a favoritos eh, no te tenia.. (te leí desde “El Enganche” en la conferencia del Diego)
Un abrazo gigante desde Buenos Aires.
@Nacho: Bienvenido a “Latitud Fútbol”, y muchas gracias. Todo lo que podés leer en “El Enganche” está aquí, pero no todo lo que está en este blog se publica en “El Enganche”. O sea que te invitamos a darte una vuelta por LF regularmente. Críticas, comentarios y sugerencias son siempre bienvenidas.
Un abrazo desde el Bronx!
Excelente resumen de lo que es la Albiceleste, un hueso duro de roer, imagino como sería un juego en la Copa entre este Argentina y la España.
Este demoledor artículo no hay por donde rebatirlo. Uno siempre pensó que en Argentina los Bilardistas podrían, al final, con los Menottistas, pero no a este precio. La palabra áspero es inadecuada; la del cuchillo en los dientes, ideal. Supongo que Maradona no vió otra solución, no ya de volver a la Argentina del ´90, sino a la del ´66 , a la de Perfumo, Solari, Marzolini, Rattin, Albrecht y demás niños de guardería. Está claro que la albiceleste ganará en espíritu competitivo, en mentalidad de combate y en pelea, pero el fútbol, pierde. Ya tiene guasa que precisamente un genio del fútbol, llegado el caso, “italianice” a su selección. Al final, Leo Messi se convertirá en el Paolo Rossi de España ´82. En una isla. Y el doctor Bilardo, satisfecho. Un saludo a todos.
Una pena que Argentina se haya quedado en sólo eso, un hueso duro de roer.
Hace tiempo escuché que aquellos entrenadores que habían sido “superclases” en su etapa de jugador, preferían elegir a jugadores batalladores. Y viceversa, es decir, aquellos que habían sido jugadores aguerridos, suelen preferir, desde el banquillo, a jugadores talentosos.
Es una reducción exagerada, pero la orientación que le ha querido dar Maradona a esta selección se ajusta a esa pequeña “aserción”.
Te acabo de escuchar en Marcador Internacional y estoy de acuerdo con lo que digiste. Se puede estar de acuerdo o no con ella, pero al menos parece que Maradona ha encontrado una idea con la que caminar en la senda mundialista…
Un saludo Ariel.
ARGENTINA NO JUGO DEL TODO MAL FRENTE A ALEMANIA, IGUAL GANO EL PARTIDO EN CAMPO VISITANTE Y ESO VALE (IMAGINEMOS SI ESTE PARTIDO LO HUBIERAMOS GANADO EN EL 2006, ASI FUERA CON ESTE TIPO DE FUTBOL…ESTUPENDO, ESTARIAMOS ENTRE LOS 4 PRIMEROS ) ENTONCES REPITO GANAR ESTUVO BIEN Y SE MOSTRO MAS SEGURIDAD EN CUANTO A LO DEFENSIVO Y EN CUANTO AL MANEJO DEL MEDIO CAMPO ACOSANDO, IGUAL ALEMANIA HIZO LO MISMO (PRESIONO MUCHO EN LA MITAD, ESO FUE TODO, PORQUE BALONES DE GOL POR MUCHO UNO) AHORA HABLANDO FUTBOLISTICAMENTE EL PARTIDO NO FUE MUY BONITO NI VISTOSO, PERO…CON ESTA MATERIA PRIMA QUE TENEMOS SE PUEDE JUGAR UN FUTBOL MAS COMPLETO QUE SEA DE PRESION PERO AL MISMO TIEMPO ELABORE MEJORES JUGADAS DE ATAQUE Y NO QUE TOQUE QUITAR BALON Y JUGAR AL CONTRAGOLPE…DIEGO ESTA CON 3 MESES POR DELANTE PARA LOGRAR UN POCO MAS DE MISTICISMO, DE ESTETICA, DE BUEN FUTBOL, DE MEJORES ESTRATEGIAS, DE MEJORES JUGADAS DE CREACION, ASI QUE A TRABAJAR FUERTE PORQUE CON ESTOS JUGADORES SE PUEDE LOGRAR ALGO MEJOR ASI SEA UN 20% MAS, PARA LLEGAR AL MUNDIAL Y NO HACER PAEPLONES.
@Andrés: Un España vs. Argentina en un Mundial, jugando “por los puntos” es un partido que a muchos nos gustaría ver.
@Carlos1959: En ningún otro sitio del Mundo -excepto cuando jugó para la selección- le fue mejor a Maradona que en el Napoli, que era un equipo muy defensivo y con un fuerte contraataque. Después de tanto probar, no me resulta tan raro que se haya decantado -según parece- por esta opción.
@J.: Además de la elección de Maradona, que Argentina opte por ser un hueso de roer se debe a que desde que juegan en la absoluta (mucho antes de la asunción de “el Diez” como seleccionador) jugadores como Sergio Agüero y Lionel Messi no aparecen ni dan la talla.
@Diego: Exacto. A mí me gustaría que Argentina intentara otro estilo… pero los actores han fallado. No queda tiempo para ensayar otras opciones, creo. La “genética” futbolera argentina se reconoce bastante en el sistema expuesto por Maradona ante Alemania.
@Ludwing: Ojalá que Maradona -con tiempo- pueda imprimir más registros a la selección durante la preparación para el Mundial.
Excelente reflexión de lo que es ahora la selección argentina. Me leí la nota de JP Vansky, pero sigo creyendo que la selección juega como la de Bilardo en Italia 90′ con algunas modificaciones. También sabe tener la pelota, como le trató de hacer a Alemania en el amistoso. Por eso el empeño en mantener a Verón cuando estaba fundido en la 2ª parte. Me parece que Diego se ha dejado de los artificios de la época de Basile, que funcionó a medias, como bien dices, en la Copa América, aunque en el partido clave contra Brasil se perdió.
Ahora hay un estilo y Argentina es más que un equipo difícil de ganar, ya que tiene delanteros capaces de resolver la jugada.
Creo que en lo que dices de Messi la culpa no es sólo suya. Es muy difícil jugar con 40-50 metros por delante, sin apoyos, y tratar de hacer la guerra por su cuenta. Leo es el mejor del mundo en los últimos 20 metros y con tanta cancha por delante no es el mismo. El otro día contra Alemania tenía sólo al Pipita para asociarse y muchas veces lo tenía muy lejos. Así es difícil brillar.