El Fluminense cree en los milagros
El Fluminense lucha contra su destino. En una de las peores campañas de su historia el tricolor carioca comenzó hace tiempo a dar manotazos de ahogado al ver muy de cerca -de hecho, desde la última posición durante varias jornadas- la posibilidad de perder la categoría. Torcedores, dirigentes y jugadores han hecho todo lo posible para evitar este momento… incluso han implorado al Cristo Redentor del Corcovado.
Nada parecía dar resultado, y hasta hace apenas unos días el finalista de la Copa Libertadores 2008 se estaba probando el traje de convidado de honor para el campeonato de segunda división del año próximo. Pero los equipos grandes -y el Fluzâo es uno de ellos, sin dudas- siempre tienen un plus a su favor. Desahuciado, el equipo entrenado por Cuca derrotó a mitad de la semana pasada al Atlético Mineiro -uno de los equipos que están luchando por el título de liga-, y el domingo pasado -en uno de los partidos más locos y enrrevesados que uno haya visto últimamente, y con una gran actuación de Fred – consiguió vencer a domicilio al Cruzeiro, uno de los clubes que puja por entrar en el grupo de los cuatro primeros clasificados, que disputarán en 2010 la Copa Libertadores.
Estos dos resultados le han permitido al cuadro de Río de Janeiro salir de la última posición, y comenzar a avivar la esperanza de conseguir la permanencia. No lo tendrá fácil el Fluminense, ya que sus próximos rivales son el Palmeiras (el puntero del campeonato), el Atlético Paranaense, el Sport (que también lucha por no descender), el Vitória y Coritiba. En el Brasileirâo descienden los últimos cuatro clasificados, y el Flu sigue haciendo fuerza para evitar quedarse con alguna de esas plazas que condenan a un año de infierno en la segundona.
