diciembre 10, 2008 Argentina, Copa Libertadores de América, Copa Sudamericana, Miscelánea

¿Sufrir y gozar a lo largo de una temporada completa? ¿Dividir la emoción por dos y aprender a administrar decepciones y alegrías? ¿Qué nos gusta más? ¿Qué nos parece más justo? ¿Cuál es la fórmula más adecuada para equilibrar las opcicones de los equipos humildes ante los poderosos?
América Latina es rica en diversidad de modelos de competición, y dos de sus países más importantes, Argentina y Brasil, exponen con bastante fidelidad las bondades y las desventajas de los torneos “cortos” y “largos” en esa región del mundo.
Desde la temporada 1991/1992 el fútbol argentino de primera división ha presentado en sociedad el formato de competencia que a día de hoy continúa utilizando y que sido tomado como ejemplo (a veces literalmente, otras de una manera más libre) por distintos países del continente americano: dos torneos semestrales “adaptados” -dentro de las lógicas limitaciones espacio-temporales- al calendario europeo.
El primer turno es para un campeonato inicial (el Apertura) que coincide con la primera ronda de las ligas del Viejo Continente, y que habitualmente se disputa entre principios del mes de Agosto y mediados de Diciembre. La segunda mitad del año futbolístico (el Torneo Clausura) se juega entre inicios de Febrero y fines de Junio. Apertura y Clausura son campeonatos independientes, los puntos obtenidos en cada uno de ellos no son acumulables (salvo a los efectos de calcular el promedio del descenso), y cada uno de estos certámenes tiene un campeón individual. En Argentina no existe un vencedor anual (como sí ocurre en otros países que adoptan el sistema de dos campeonatos cortos por temporada, como Perú o Uruguay), y ambos campeonatos -Apertura y Clausura- gozan de la misma importancia y peso a la hora de definir la participación de los representantes albicelestes en las competiciones internacionales (esta situación tampoco es uniforme en el Cono Sur, ya que algunos países se da diferente valor a uno u otro campeonato al momento de definir la clasificación a la Copa Libertadores y a la Copa Sudamericana).
Uno de los principales argumentos esgrimidos en su momento por la Asociación del Fútbol Argentino para dar luz verde a este sistema de campeonatos cortos fue la intención de equilibrar la competición y dar más opciones a los equipos chicos. Desde mediados de la década de los ochenta los que dominaban la liga argentina eran River Plate (campeón de las temporadas 1985/86 y 1989/90), Rosario Central (luego de ascender desde la segunda división, en la temporada 1986/87, en un histórico campeonato en el que su máximo rival, Newell’s Old Boys, fue subcampeón), Newell’s (campeón de los torneos 1987/88 y 1990/91), e Independiente (el mejor equipo de la temporada 1988/89). Boca Juniors fue subcampeón en los certámenes de 1988/89 y 1990/91. Es decir, ningún equipo chico asomaba entre los principales animadores del fútbol argentino por ese entonces (a no confundirse, Central y Newell’s no son clubes humildes en lo deportivo, y mucho menos lo eran en ese entonces, cuando tenían plantillas de lujo).
Para darnos una idea de lo que representaban estos equipos campeones en la segunda mitad de los ochenta y de la riqueza técnica de sus plantillas podemos repasar los nombres de sus integrantes más destacados a modo de “once ideal”:
River Plate 1985/86: Nery Pumpido; Jorge Gordillo, Jorge Borelli, Oscar Ruggeri y Alejandro Montenegro; Héctor Enrique, Rubén Américo Gallego, Claudio Morresi y Roque Alfaro; Luis Amuchástegui y Enzo Francescoli. Entrenador: Héctor Veira. De esta plantilla también formaban parte Norberto Alonso, Sergio Goycochea y Néstor Gorosito… un plantel casi galáctico.
Rosario Central 1986/87: Alejandro Lanari; Hernán Díaz, Jorge Bálbis, Edgardo Bauza y Julio Pedernera; Roberto Gasparini, Adelqui Cornaglia y Omar Palma; Osvaldo Escudero, Fernando Lanzidei y Hugo Galloni. Entrenador: Ángel Tulio Zof. Aquí encontramos a dos defensas que marcaron historia en el fútbol de Argentina (Hernán Díaz y Edgardo Bauza), dos de los volantes más talentosos que vistieron la camiseta de Central (Gasparini y Palma), y un talentoso wing derecho, como Osvaldo “Pichi” Escudero.
Newell’s Old Boys 1987/88: Norberto Scoponi; Fabián Basualdo, Jorge Theiler, Jorge Pautasso y Roberto Sensini; Gerardo Martino, Juan Manuel Llop, Juan José Rossi y Roque Alfaro; Gustavo Dezotti y Sergio Almirón. Entrenador: José Yudica. Si esta plantilla se pudiera clonar a fecha de hoy, ¿cuántos millones de Euros habría que invertir para poder comprarla? Este fue uno de los mejores equipos argentinos de los que tenga recuerdo, con el agregado de que todos los integrantes del once titular surgieron de la cantera de “la Lepra”.
Independiente 1988/89: Eduardo Pereira; Néstor Clausen, Pedro Monzón, Rogelio Delgado y Guillermo Ríos; José Manuel Bianco, Miguel Ángel Ludueña y Ricardo Bochini; Marcelo Reggiardo, Rubén Insúa y Carlos Alfaro Moreno. Entrenador: Jorge Solari. Otro equipazo. Bochini jugaba caminando, pero ninguno se le podía comparar en Argentina en ese momento en la tarea de “hacer jugar” a sus compañeros. Línea por línea (y con un banco de suplentes espectacular, donde figuraban algunos futbolistas de mucha calidad, como Ricardo Giusti) un equipo de otra dimensión dentro del panorama local.
Newell’s Old Boys 1989/90: Norberto Scoponi; Julio César Saldaña, Fernando Gamboa, Mauricio Pochettino y Eduardo Berizzo; Gerardo Martino, Juan Manuel Llop, Darío Franco y Julio Zamora; Ariel Boldrini y Cristian Ruffini. Entrenador: Marcelo Bielsa. Este equipo, que significó la puesta de largo de Bielsa como entrenador de primera división, terminó siendo -injustamente- subcampeón de la Copa Libertadores. Probablemente lo más flojo de los 11 titulares eran sus dos delanteros. Tres de los integrantes de la defensa de ese Newell’s fueron jugadores destacados de la selección argentina. El mediocampo desbordaba categoría, con un Zamora que por esa época era el mejor “10″ del campeonato local.
Estos planteles campeones -cada uno en su momento- poseían una calidad desequilibrante. La federación argentina, de buena o mala fe, sugirió que con el nuevo formato de competición no solo se benficiaría a los equipos más humildes, sino que -además- se permitiría a los equipos del interior del país poder aspirar a la lucha por un título. Lo cierto es que jamás en la historia del fútbol del país ha habido un equipo campeón de la primera división que no fuera originario de las ciudades de Buenos Aires (y sus alrededores), La Plata o Rosario.
La intención de democratizar la lucha por los títulos iniciada por la AFA en la temporada 1991/92 se cumplió parcialmente. Si bien es cierto que algunos equipos chicos han aprendido a sacar provecho del nuevo formato, los grandes han se han mantenido como potencias dominantes de la liga argentina. Si consideramos como grandes a River, Boca, San Lorenzo, Independiente y Racing y al resto de los conjuntos de la primera división como chicos esta es la relación de campeonatos cortos obtenidos hasta ahora:
Equipos “grandes”: Equipos “chicos”:
Rive Plate (12 campeonatos) Vélez Sársfield (5 campeonatos)
Boca Juniors (7 campeonatos) Newell’s Old Boys (2 campeonatos)
San Lorenzo (3 campeonatos) Estudiantes de La Plata (1 campeonato)
Independiente (2 campeonatos) Lanús (1 campeonato)
Racing Club (1 campeonato)
Desde el inicio del sistema de torneos cortos, los equipos grandes han ganado un total de 25 certámenes. Casi la mitad de ellos han quedado en poder de River Plate.
De los 34 campeonatos cortos que se han disputado en Argentina hasta ahora apenas 9 han sido obtenidos por los equipos considerados como chicos. Dentro de este grupo de clubes, el que mejor ha sabido aprovechar este formato es Vélez, que guarda en sus vitrinas 5 trofeos de liga de duración reducida.
Indudablemente, y sobre todo para la afición, los campeonatos cortos tienen un enorme atractivo. La mejor prueba de ello es la apasionante definición que hoy protagonizarán Boca, San Lorenzo, Tigre y Lanús, los cuatro equipos que llegan a la última fecha del Apertura de este año con posibilidades de ser campeón.
Este tipo de certámenes impide -en general- que algún equipo se escape y permite que se mantenga la tensión por la obtención del título prácticamente hasta la última jornada. Es parcialmiente cierto, también, que este formato ha habilitado la posibilidad de ser campeón a equipos que años atrás en ligas de 38 jornadas tal vez no podrían haber terminado en el primer lugar. Los Vélez, Estudiantes y Lanús -por ejemplo- de principios de los noventa quizás no podrían haber aguantado el pulso a equipos como Boca y River (con un fondo de banquillo mucho más extenso en general) en campeonatos de 9 o 10 meses de duración.
La emoción y la incertidumbre por conocer el nombre del campeón son elementos definitorios de los certámenes cortos. Pero, al mismo tiempo, son campeonatos que castigan a los equipos que a lo largo de un año son más regulares, y también a aquellos que luchan por mantener la categoría.
El Torneo Apertura que está a punto de finalizar no es válido para analizar este dato, debido a que este campeonato es la primera mitad de la temporada que concluirá con la disputa del Clausura 2009. Pero sí que es factible poner en blanco sobre negro los datos de la temporada 2007/08.
Si el Apertura 2007 y el Clausura 2008 hubieran sido un solo campeonato anual, la suma de puntos acumulados en ambos torneos nos habría dado la siguiente clasificación general final:
Boca Juniors 70 pts.
Estudiantes 69 pts.
River Plate 66 pts.
San Lorenzo 64 pts.
Argentinos 61 pts.
Independiente 59 pts.
Vélez Sársfield 59 pts.
Lanús 56 pts.
Newell’s 56 pts.
Tigre 56 pts.
Banfield 54 pts.
Huracán 52 pts.
Arsenal 51 pts.
Colón 45 pts.
Olimpo 42 pts.
Rosario Central 41 pts.
Racing Club 40 pts.
Gimnasia y Esgrima 36 pts.
Gimnasia Jujuy 35 pts.
San Martin (SJ) 33 pts.
De acuerdo con esta hipotética tabla anual Boca Juniors habría sido el campeón de la temporada.
- El equipo “xeneize”, Estudiantes, River, San Lorenzo y Argentinos Juniors se habrían quedado con la 5 plazas que Argentina tiene en la Copa Libertadores (si se siguiera un criterio similar al que en Europa se usa para acceder a la Champions League).
- A las 6 plazas argentinas en la Copa Sudamericana habrían accedido Boca y River (que, por reglamento de la competición están permanentemente clasificados para este campeonato) más los restantes cuatro mejores equipos que no han entrado en la Libertadores (también siguiendo el modelo europeo que en Europa se usa para clasificar a la Copa de la UEFA): Independiente, Vélez, Lanús y Newell’s.
- Gimasia y Esgrima de Jujuy y San Martín de San Juan habrían descendido de manera directa, mientras que a Racing Club y a Gimnasia y Esgrima de La Plata les hubiera correspondido jugar la promoción ante equipos de la segunda división.
Sin embargo, la distorsión generada por la disputa de dos torneos cortos, sumada a la a veces poco comprensible normativa de la AFA ha dejado las cosas de la siguiente manera:
Torneo Apertura 2007: Torneo Clausura 2008:
Lanús 38 pts. River Plate 43 pts.
Tigre 34 pts. Boca Juniors 39 pts.
Banfield 32 pts. Estudiantes 39 pts.
Boca Juniors 31 pts. San Lorenzo 35 pts.
Argentinos 31 pts. Vélez Sársfield 32 pts.
Estudiantes 30 pts. Independiente 31 pts.
Huracán 30 pts. Argentinos 3o pts.
San Lorenzo 29 pts. Newell’s 29 pts.
Independiente 28 pts. Rosario Central 27 pts.
Vélez Sársfield 27 pts. Arsenal 25 pts.
Newell’s 27 pts. Colón 23 pts.
Arsenal 26 pts. Banfield 22 pts.
Racing Club 25 pts. Huracán 22 pts.
River Plate 23 pts. Tigre 22 pts.
Colón 22 pts. Olimpo 20 pts.
Olimpo 22 pts. Lanús 18 pts.
Gimnasia Jujuy 20 pts. Gimnasia y Esgrima 17 pts.
Gimasia y Esgrima 19 pts. San Martín (SJ) 17 pts.
San Martín (SJ) 18 pts. Gimnasia Jujuy 15 pts.
Rosario Central 14 pts. Racing Club 15 pts.
- Con este sistema, los dos campeones han sido Lanús y River Plate (Boca Juniors, el equipo que más puntos ha sumado en el año se queda sin reconocimiento).
- Según la normativa de la AFA para esta temporada, a la Copa Libertadores 2009 clasifican el ganador del Torneo Apertura 2007 (Lanús), el campeón del Torneo Clausura 2008 (River Plate), el vencedor del Torneo Apertura 2008 (aún por definir), y los dos mejores clasificados de esta tabla de posiciones ad hoc que no hayan sido campeones.
- A la Copa Sudamericana clasificarán -además de River Plate y Boca Juniors- los cuatro equipos mejor ubicados en la tabla general de puntos, sumando el Apertura 2008 y el Clausura 2009.
- En Argentina, debido al complicado sistema de promedio de descenso -que perjudica enormemente a los equipos que llegan desde la segunda división y sirve como un reaseguro para los que están en primera desde hace varias temporadas- Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Racing Club disputaron la Promoción (y consiguieron quedarse en la máxima categoría), mientras que Olimpo y San Martín de San Juan descendieron de manera directa.
Las distorsiones que generan los torneos cortos y el promedio del descenso ocasionan inconvenientes mayores que el beneficio y atractivo innegables de una definición de la liga en la última jornada.
Los motivos que llevaron a la creación de este tipo de competición han quedado obsoletos. Salvo en el caso de Boca Juniors -que ha sabido mantener y enriquecer a lo largo de los últimos años a la columna vertebral de su primer equipo- ninguna plantilla puede considerarse netamente superior a otra. ¿Tiene Lanús -incluso pensando en un campeonato largo- un equipo menos competituvo que el River Plate de la actualidad, que ayer acaba de firmar la peor campaña de toda su historia? ¿Son en la actualidad más potentes Racing e Independiente que -por ejemplo- Estudiantes, Vélez o Argentinos? Creo que la respuesta en ambos casos es “No”, y que -por demérito de los grandes, o por mérito de los pequeños- el fútbol de Argentina se ha equilibrado mucho (a la baja, tal vez).
La liga argentina tiene la suerte y el mérito de concitar la atención de muchos aficionados dentro y fuera de sus fronteras. Pero para conseguir mantener esa expectación (que este final de Apertura 2008 aumentará casi con seguridad) tal vez no le vendría mal ordenarse, ser más fácil de entender, volver al formato de campeonatos largos, (que es el más justo con la actuación de los equipos que más puntos suman a lo largo del año) y eliminar el sistema de promedio de descenso (que resulta un agravio para los equipos más débiles y con menos recursos).

Muy cerca de Argentina, en Brasil, se juega un campeonato de primera división de 38 jornadas que en la edición de este año ha demostrado -quizás como nunca antes- que puede ser tan entretenido como los torneos cortos, sin renunciar en lo más mínimo a la competitividad y a la emoción.
Desde el punto de vista estructamente deportivo la temporada futbolística en Brasil es más completa y variada que la argentina. En la primera parte del año, los equipos de la Serie A (junto con representantes de otras categorías) juegan los Estaduais, los torneos regionales de los principales Estados que conforman el país. Los dos más importantes son el Paulista (del Estado de Sâo Paulo) y el Carioca (el del Estado de Río de Janeiro), pero no hay que olvidarse del Gauchâo (el de Río Grande do Sul), el Pernambucano (del Estado de Pernambuco), el Mineiro (de Minas Gerais), o el Bahiano. Estos campeonatos Estaduales se juegan entre fines de Enero y fines de Abril.
Además de estos torneos regionales, la mayor potencia sudamericana cuenta dentro de su calendario futbolístico con la Copa Brasil, un torneo del que participan algo menos de 70 equipos, representantes de todos los Estados del país -incluyendo al Distrito Federal-, que se enfrentan en emparejamientos con partidos “de ida y vuelta” en la modalidad de knock out o de “mata mata”, como allí se le llama. A grandes rasgos, y generalizando un poco, podríamos decir que este campeonato es el equivalente brasileño a lo que en España es la Copa del Rey. El interesantísimo incentivo que existe para el ganador de la Copa Brasil es la obtención de una de las cinco plazas que el país tiene asignadas para la Copa Libertadores. En la edición 2008, que finalizó el pasado 11 de Junio, el campeón de la Copa Brasil ha sido el equipo de Sport Club de Recife que derrotó en la serie final al Corinthians.
De todos modos ni los Estaduales ni la Copa logran hacer sombra a la máxima competición del país: el “Campeonato Brasileiro de Futebol”, popularmente conocido como Brasileirâo, la liga latinoamericana más parecida a los grandes campeonatos europeos. Del torneo participan los 20 mejores equipos del país, que se enfrentan entre sí en una ronda “de ida” y otra “de vuelta” a lo largo de 38 jornadas. La Serie A de este año dio comienzo el pasado 10 de Mayo, y finalizó el domingo 07 de Diciembre. En España las 38 fechas del campeonato de Primera División se juegan en unos 10 meses de competición, mientras que Brasil esa misma cantidad de partidos se completan en 7 meses.
El Brasileirâo es un campeonato mucho más lógico que el argentino, con un sistema de premios y castigos más claro y justo.
- Los cuatro primeros clasificados (Sâo Paulo, Grêmio, Cruzeiro y Palmeiras) jugarán en 2009 la Copa Libertadores. -
- Los siguientes 8 clasificados (excluyendo al Sport -que juega la Libertadores- y al Internacional -que entra al certamen por ser el vigente campeón) obtienen el pasaporte a la Copa Sudamericana 2009. Esto es: Flamengo, Botafogo, Goiás, Coritiba, Vitória, Atlético Mineiro, Atlético Paranaense y Fluminense.
- Y los cuatro peores equipos (Figueirense, Vasco da Gama, Portuguesa e Ipatinga) pierden directamente la categoría.
Personalmente lo tengo muy claro. Aunque esta tarde disfrutaré como el que más de una apasionante definición de un torneo corto como el Apertura 2008, me encantaría que la liga argentina regresara a una competición larga, que nos diera la oportunidad de poder apreciar claramente la evolución y caída de los equipos a lo largo de una temporada entera, de poder premiar a quien realmente sea el mejor equipo del año y de -en definitiva- conseguir disfrutar de un campeonato que sea comparable -en algún punto- con los mejores certámenes europeos.

Yo también prefiero los campeonatos largos.
Un saludo.
Largos vs. cortos es lo mismo que hablar de Brasileirao vs. Apertura/Clausura, y yo sinceramente me quedo con los campeonatos largos. Lo mejor de un Apertura es que la lucha por el título está al rojo vivo durante gran parte del campeonato, dada su corta duración. Pero aun así, tampoco me gusta el sistema de descenso de estos campeonatos.
Aunque prefiero estos dos campeonatos, y no el insufrible campeonato mexicano, ¿a alguien le divierte la temporada regular mexicana? Menos mal que los playoffs son emocionantes.
Un abrazo!
A mí los campeonatos cortos me gustan. Y vos como hincha de Vélez no deberías quejarte.
Yo, desde mi desconocimiento absoluto, veo raro lo de los campeonatos cortos. Las ligas siempre han sido considerados campeonatos que premian la regularidad a lo largo de un periodo largo de tiempo. Para mí un Clausura o un Apertura premían más una racha.
También me llama la atención cuando escribes que se ideó este formato para dar chances a los equipos más pequeños, pero con los números en la mano, River y Boca se llevan la palma… no sé, es algo raro.
Lo que sí que me gusta de este formato es lo de los promedios para el descenso, aunque huya de castigar un mal periodo o año, sí que se castiga a un mal proyecto. Aunque a la larga huele que está pensado para que ningún grande descienda.
Saludos
Muy buena la nota, voto por los campeonatos largos.
@ Lucas: Coincido.
@ Sergio: La liga argentina, como destacaba Víctor Hugo Morales ayer en su programa de Radio Continental, es -con este sistema de torneos cortos- “la más emocionante del mundo” (o casi, para no caer en posiciones extremas). Es innegable que esta definición entre tres equipos va a ser terriblemente emotiva en la que todo el mundo que no es hincha de Boca o de San Lorenzo va a estar con Tigre, un chico muy grande. Pero los campeonatos cortos son injustos -como apunto en el post- con los mejores equipos a lo largo del año. Los “play off” del fútbol mexicano están bien… y la final de ayer entre Toluca y Cruz Azul ha sido muy digna, también con mucha emoción.
@ Andrés Saleme: Si yo no me quejo. Solo digo que hoy por hoy los campeonatos cortos no tienen sentido. Vélez, Lanús, Estudiantes, Tigre, pueden luchar en igualdad de condiciones en un campeonato anual contra cualquiera. El único equipo que hace diferencia notable en Argentina es Boca.
@ “Lama”: Hay algo de verdad en esto de que los equipos chicos. Lo “normal” es que Boca y River -casi como ocurre en España con el Barça y el Madrid- dominaran cómodamente la liga, pero -especialmente en los primeros torneos “cortos” que ganó Vélez- se vio que un equipo humilde podía voltear a los dos “grandes”, que llegaron a contar con plantillas en donde estaban Diego Maradona, Claudio Caniggia, Juan Sebastián Verón (Boca), o Enzo Francescoli, Roberto Ayala, Germán Burgos, Hernán Crespo (River). En una liga de 38 fechas difícilmente “el Fortín” podría haber relegado a ese tipo de plantillas. Hoy, ningún equipo es tan lujoso. Ahora, las condiciones han cambiado.
@ Leo: Gracias por los elogios.
yo soy hincha de river y tengo 18 años asique no vivi nunca un torneo largo pero seria bueno saber que se siente creo que se valoraria un poco mas,23/12/08 ya salio campeon boca y no es un campeon justo creo que esto en un torneo largo no pasaria porque no dejarian que los arbitros benefisien a TANTO a un equipo(como lo hicieron con boca contra arsenal,san martin y racing)
bueno soy de river en las buenas y en las malas creo que seria bueno darle a los que no sabemos lo que es vivir un torneo largo la posibilidad de verlo.
el futbol ya no est an lindo como lo era en otras epocas con francescoli,crespo,la torre,guilermo,el gran equipo de bianchi en velez, el de ramon en river,el de bielsa en newells,el central de bauza,el river de veira,no esta el beto alonso!!!!(a boca no lo incluyo porque gano menos que velez en los 90 y creo no no deberian poner a velez dentro de los equipos chicos ya que tiene mas titulos que racing,san lorenzo y mejor intitucion que boca)
@ Cristian: En todos los sitios del mundo los árbitros terminan beneficiando a los equipos grandes, voluntariamente o no. Acá en España también pasa con el Real Madrid y el Barcelona.
Para mí -que soy hincha de Vélez- River y Boca son grandes, claro. Aunque no ganen campeonatos por muchos años. Cuando me refiero a Vélez como “chico” simplemente hago referencia a la historia, a la tradición. “El Fortín” ha sido -y es- un ejemplo en muchas cosas… al menos hasta ahora lo ha sido. Y eso me genera mucho orgullo, por supuesto.
Un abrazo.